Molestos y decepcionados con las autoridades están los vecinos del Pasaje Elvira Rubín Villa de Barranco Amarillo, en las cercanías de Punta Arenas. Ellos claman por una solución definitiva a un problema que los agobia hace ya más de 15 años: el anegamiento de sus patios, los que se encuentran convertidos en verdaderas lagunas, no sólo con aguas lluvia, sino también con aguas servidas. A lo anterior suma la falta de un conexión a la red de alcantarillado, lo que los obliga a desaguar en la calle.
Miguel Alvarado, presidente de la Agrupación de Vecinos Elvira Rubín Villa, denuncia que actualmente unas 25 familias se encuentran afectadas por esta situación y que ninguna autoridad se ha acercado hasta el sector para ver realmente en la condiciones en las que están viviendo.
“El alcalde Emilio Boccazzi salió diciendo el otros día en un medio de comunicación que nuestro problema es grave, pero que tenía poca información del tema. A lo que nosotros le decimos que, si no está al tanto, es mejor que no hable. El seremi de Obras Públicas, Ricardo Haro, si bien conoce el tema no cuenta con los conocimientos básicos para entregarnos una solución definitiva. Es más, ni siquiera se ha acercado para hablar con nosotros. Vez que se le ha hecho una invitación, tiene la agenda ocupada”, dice.