Durante el periodo de cuarentena nos hemos visto ante la necesidad de
recurrir a las redes sociales para poder estar en “contacto” con los demás. No
es fácil estar solo, es inherente en la conducta humana la necesidad vincular,
en primera instancia nutricia para con mamá (primer objeto de apego) y
alimentaria a nivel físico, pero principalmente a nivel Emocional/Afectivo.
Este vínculo temprano Mama-Hijo, donde por cierto no hay consciencia de YO de
parte del niño en primera instancia y es vivido como si fuera una extensión de
mamá, condiciona nuestra necesidades afectivas a futuro, es decir, no es
casualidad que alguien requiera recibir o esté dispuesto a dar tanto o tan poco
cariño, la calidad de este, no es
casualidad ciertamente. Felipe Loezar,
analista social de la División de Desarrollo Social y Humano del Gobierno
Regional, analiza esta necesidad de alimentarse emocionalmente de las redes
sociales, en tiempos de cuarentena.
“Las redes sociales nos seducen con una amplia gama de ofertas, unas más
apetentes que otras, para satisfacer, gozar y por fin obturar esa falta, que
inconscientemente nos genera malestar o sufrimiento”, comentó Loezar, quien
agregó que “por otra parte, pareciera ser que nada es suficiente para
conseguir, para lograr nutrirnos, para
alimentarnos afectivamente con esa ‘Leche Virtual’ que nos ofrece y donde
estamos pero no estamos a la vez, donde vamos para faltar”.
El exceso de nutrición sin satisfacción del deseo profundo, genera una
Obesidad nutricia a nivel emocional, por la falta de satisfacción genuina o
real, por el uso de mecanismos
ineficientes, otorgando una sensación de bienestar momentánea y artificial,
solo una fantasía, en otros términos, transitamos de una red social a otra de
manera casi compulsiva sin conseguir lo que buscamos, porque claro, no está
ahí.
“Fortalecer el autoconcepto para
mejorar la autoestima, mediante la realización de actividades” explica Loezar
que es fundamental para tramitar eficientemente las pulsiones, reforzar tus capacidades o instalar nuevas
competencias, como lo son: El arte, la danza, el deporte, escribir, la lectura,
crear, construir, dar o recibir afecto de tus seres queridos más cercanos,
pensar en los demás y postergar por un instante las motivaciones egoístas, promueven
la salud mental. Agregó además que “sin duda es necesario contar con asistencia
profesional, siendo un buen indicador de
salud mental, reconocer y buscar ayuda. La
salud mental debiera estar más normalizada y menos estereotipada, eso se
traduciría en un mayor desarrollo social y humano”, explicó.