El presidente del Sindicato de Trabajadores de ENAP, Alejandro Avendaño, valoró ayer la inminente promulgación de la Reforma Laboral. Sin embargo, fue claro en afirmar que ésta “no cumple” con las expectativas del mundo sindical del país y la región, especialmente, tras los fallos adversos del Tribunal Constitucional.
Según explicó, “las esperanzas de los trabajadores siempre estuvieron centradas en una profunda reforma laboral, pero sólo vemos una reforma laboral que no recogió lo que verdaderamente esperábamos los trabajadores, donde los parlamentarios de derecha sólo buscan siempre dar garantías al mundo empresarial y mesurar una reforma que, en opinión de la mayoría del mundo sindical, es bastante modesta”.
Agregó que “los trabajadores debemos entender que sólo con unidad y con presión es como se consiguen los objetivos sociales y políticos de la clase trabajadora. Los gobiernos, éste, el anterior y los que vengan, como siempre, vendrán a hacer su trabajo. A la vez, el mundo sindical debe hacer el suyo, entendiendo que la unidad nos permitirá avanzar en mejores condiciones laborales”, declaró el máximo representante de los trabajadores petroleros.
Tribunal Constitucional
Según recordó, el 7 de abril de este año, el Congreso despachó al Ejecutivo el proyecto de Reforma Laboral. Dos días después, senadores y diputados de la oposición acudieron al Tribunal Constitucional, apelando a la inconstitucionalidad de varias normas aprobadas por el Congreso. El 27 de abril el Tribunal Constitucional acogió en parte los requerimientos presentados en contra de cuatro normas ya aprobadas por el Congreso.
Es así como el organismo colegiado declaró “inconstitucional” la titularidad sindical y la extensión de beneficios a nuevos afiliados, señalando que la negociación colectiva era, según la Constitución, un “derecho de los trabajadores” y que por tanto no podía estar supeditada sólo al sindicato.
Más cambios
Pero hubo más cambios.
El Tribunal Constitucional eliminó también el concepto “sindicato” del artículo 402, que aborda los reclamos de las empresas sin derecho a huelga. En su redacción original, el artículo establecía: “El reclamo se deducirá por la empresa o el o los sindicatos afectados ante la Corte de Apelaciones”. Ahora, la ley que promulgará la Presidenta Bachelet suprime la palabra sindicato y establece: “El reclamo se deducirá por la empresa o el o los afectados ante la Corte de Apelaciones”.
Esta situación, a juicio del mundo laboral, debilita la fuerza de los sindicatos.
Decepción
Avendaño resumió la decepción del mundo sindical por estos cambios: “Las esperanzas de los trabajadores siempre estuvieron centradas en una profunda reforma laboral, pero sólo vemos una que no recogió lo que verdaderamente esperábamos los trabajadores, donde lo que se buscó fue mantener las garantías del mundo empresarial”, expresó.