Una de las materias que más dudas genera respecto de la reforma educacional que quiere impulsar el Gobierno es terminar con la selección en los establecimientos educacionales.
Si la demanda coincidiese con los cupos que se ofrecen o fuese menor, la selección sería innecesaria. Pero si en los mejores colegios la demanda supera los cupos disponibles (como ha sucedido y va a seguir sucediendo), ¿cómo se va a elegir a los alumnos entre los candidatos que exceden los cupos que es posible asignar? El mejor ejemplo de ello es el Liceo Juan Bautista Contardi, que por años lideró educacionalmente con resultados muy elogiables. ¿Cómo será el proceso de selección en ese establecimiento municipal, al cual todos los años muchas familias anhelan que sus hijos ingresen? O la misma Escuela Padre Hurtado. Si no es por antecedentes académicos, ¿será por potencialidades? Si no es por origen, ¿será por orden de llegada? o ¿mediante un sorteo? Criterios de selección no pueden dejar de existir. Otra opción sería dejar entrar a todos los postulantes como se hizo en la Universidad de Córdoba, en Argentina, donde fue posible, aunque no necesariamente fue bueno para la universidad o para los alumnos. Estas son algunas de las interrogantes que surgen de cara a una reforma que obviamente pretende mejorar la educación chilena y que todos anhelamos entregue los mejores resultados para la juventud de nuestro país. Sin embargo, para estas mismas preguntas es urgente entregar las repuestas y así después no tener que recurrir a videos dando las explicaciones o intentando convencer.