La valiosa información oceanográfica en la Antártica que entregan las focas

La
Antártica es un complejo territorio, donde las condiciones climáticas,
sobre todo en época invernal, dificultan la presencia de investigadores
en terreno que permitan realizar un seguimiento a los cambios que
enfrenta durante el año.

Sin
embargo, en la actualidad es posible estudiar las condiciones
oceanográficas del continente blanco gracias a una de las especies más
importantes que habitan allí: las focas de Weddell.

Investigadores del Centro Ideal, del Centro de Investigación Oceanográfica en el Pacífico
Sur-Oriental (Copas Coastal) y el Instituto Milenio BASE, efectúan el
monitoreo de las variables hidrológicas en la Península Antártica, con
la ayuda de estos ejemplares.

“El
estudio en terreno de las condiciones en Antártica avanza gracias a la
conectividad y, en particular, las focas de Weddell han demostrado ser
un recurso invaluable para obtener datos de monitoreo en períodos donde
resulta difícil tomar muestras en el mar, como en el otoño e invierno, y
en las profundidades bajo las capas de hielo que cubren”, explicó la
investigadora doctora Andrea Piñones.

La
oceanógrafa encabeza un equipo que busca describir la variabilidad en
las condiciones hidrográficas de la columna de agua superior a lo largo
de la plataforma norte de la península, incluyendo el norte de la Isla
Shetland del Sur y el Estrecho de Bransfield, dado que la información
disponible hasta el momento es limitada. Los nuevos antecedentes
permitirán establecer medidas para la conservación de este ecosistema
único.

Además,
este trabajo busca comprender la variabilidad interanual y climática de
los procesos invernales, como también entender el comportamiento de
alimentación y movimiento de estos mamíferos. Para ello, utilizan
técnicas avanzadas de seguimiento y monitoreo, así como el análisis de
imágenes satelitales y de modelos oceánicos y de hielo marino.

¿Por qué las focas?

La
elección de las focas de Weddell para esta labor se da porque esta
especie no migra en busca de alimento, lo que permite obtener un
registro completo de la zona de interés, debido a que se mantienen cerca
de su territorio de cría durante todo el año y se alimentan de una
variedad de presas como el krill antártico y diversos peces.

Para
elegir las focas adecuadas, los investigadores observaron su pelaje,
seleccionando adultos grandes y en buen estado. “Es un proceso donde se
adhiere el sensor sobre el lomo del animal y se desprende por el cambio
de pelaje. Esto no le causa molestia ni ningún daño”, detalló Octavio
Mercado, oceanógrafo.

“La
cantidad de información que entregan los equipos es enorme. Se
registran parámetros como temperatura, salinidad, presión y ubicación,
cada vez que las focas se sumergen”, explicó Paula Amador, oceanógrafa
del Centro Ideal.

Los
científicos también estudiarán la posible relación entre la
alimentación de las focas de Weddell y la mezcla vertical en el agua,
donde se producen hotspots de partículas, plancton, krill y nutrientes,
en una zona poco accesible y conocida.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS