El 24 de junio se conmemoraron 33 años de la puesta en servicio la Lancha de Servicio General 1604 “Hallef”.
La
unidad fue construida en los astilleros de ASMAR Talcahuano para la
Dirección General del Territorio Marítimo y Marina Mercante
(DIRECTEMAR), iniciando su historia con la firma de contrato de
construcción en diciembre de 1987 bajo el nombre de Proyecto ASMAR
41036. Para tal efecto se involucró los recursos técnicos de empresa
F.B.M. Marine Ltd., la cual desarrolló el diseño de la embarcación y
proveyó los materiales, equipos y servicios.
El
24 de junio de 1989 fue entregada oficialmente a la Armada de Chile,
siendo bautizada como Lancha de Estación de Prácticos (LEP) 1604
“Hallef”, pasando junto a su gemela “Alacalufe”, donde con los años
pasaron a desempeñarse como Lanchas de Servicio General.
En
sus inicios la unidad operó con puerto base en la Región de Aysén,
donde comenzó a escribir las primeras páginas de una historia vinculada a
la salvaguarda de la vida humana en el mar, al desarrollo nacional y
accionar del Estado.
A
través de su servicio, la LSG 1604 “Hallef” fue trasladada a Punta
Arenas, para posteriormente junto a su gemela “Alacalufe” ser destinadas
al Distrito Naval Beagle, hogar que hasta el día de hoy tiene como
puerto base en la ciudad más austral del mundo: Puerto Williams.
Es
de esta manera que la unidad comenzó sus operaciones adyacentes al
Canal Beagle y el Cabo de Hornos, conectando comunidades aisladas,
salvaguardando la vida humana en el mar, control y combate de la
contaminación acuática, mantenimiento de la señalización marítima,
realizando control y fiscalización pesquera, además de el traslado de
prácticos para la segura navegación de naves mercantes.
El
nombre de “Hallef” proviene de la palabra kaweshkar “bote o canoa”. En
la actualidad la dotación está compuesta por 13 marinos, entre ellos la
teniente 1º litoral Paulina Carrasco, siendo la segundo comandante y
primera mujer en ser parte de la historia de la unidad.
El comandante
de la LSG 1604 “Hallef” teniente 1º litoral Francisco Morales, afirma
que “tras 33 años de servicio de la unidad a la patria, vemos en nuestra
estela como diversas dotaciones han pasado por estos fierros, dotando a
la unidad con un espíritu de arrojo, camaradería y templanza, los
cuales son impresos en cada nuevo miembro de la dotación. Hoy más que
nunca, la dotación que me toca comandar, siente el peso de la historia
como un aliciente para cumplir con las tareas asignadas”.