El riesgo está presente en cualquier lugar, porque el pavimento se
torna resbaladizo y un simple movimiento del volante si se realiza mal puede
desatar accidentes o verdaderas tragedias de lamentables consecuencias.
Pero hay calles y avenidas en que el peligro es mayor y eso lo tiene
claro el Departamento de Operaciones del municipio local que con camionetas y
camiones saleros dispone que, desde muy temprano, se esparza sal en los sitios
más peligrosos.
De sur a norte, puede afirmarse que la Avenida Alessandri, desde
Martínez de Aldunate hacia el mar tiene varios puntos conflictivos, tanto o más
que la propia Martínez de Aldunate, como la esquina con Prat y la bajada hacia
la Costanera Sur.
Martínez de Aldunate, al final, en el sector sur también presenta una
pendiente peligrosa, desde Canal de Chacao al norte, y en la bajada sobre el
lecho del Río de La Mano.
Pero en el sector sur de la
ciudad la pendiente de Pedro Aguirre
Cerda con Manuel Rodríguez también es un desafío para los conductores de
vehículos particulares, buses escolares y los de la locomoción colectiva,
desafío que se repite al llegar a la avenida hasta la Costanera, frente al
Parque María Behety.
Los residentes en los sectores que incluyen a la Población Fitz Roy,
Lord Cochrane y adyacentes saben que Manuel Rodríguez, Ramón Carnicer, Zenteno,
Prat y Briceño (al llegar a España) son peligrosas si hay escarcha o nieve o
ambas, y deben extremar cuidados si transita por Miraflores o Las Heras.
Sin embargo, los desafíos mayores para los conductores los presentan
las calzadas de la Avenida Independencia, desde Rancagua hasta España, debido
al intenso flujo vehicular que va y viene hacia el Barrio 18 de Septiembre y,
por sobre todo, por la pendiente de ambas vías, tanto de subida como de bajada
y eso exige más sal y más temprano, por razones obvias.
También hay dificultades en la Avenida Colón; en las calles del Cerro
de la Cruz, especialmente si se trata de Arauco y Patagona al unirse a la
avenida; también en Zenteno, antes del
cabezal sur del puente sobre el Río de Las Minas, la pendiente hace sufrir a
los automovilistas, al igual que la bajada o subida de la Avenida Frei al
llegar a Carrera Pinto.
Más al norte de la ciudad, la Avenida Los Flamencos, al llegar a Frei
tiene una pendiente más que ligera y pasado Enrique Abello, la suave pero
traicionera pendiente de la avenida obliga a tomar precauciones al conducir,
porque la cercanía del Hospital Clínico y del Centro de Rehabilitación no
determina que no habrá accidentes si las calzadas con escarcha o nieve juegan
una mala pasada.
Para concluir sólo cabría señalar un tramo muy peligroso de la
Costanera en el sector norte, en la curva cercana a los terrenos de la ex
chipera, donde un par de kilómetros de más o excesivos en el velocímetro
aumentan el riesgo de accidentes.
Sin embargo, fuera del radio urbano existe alto riesgo si se transita
a exceso de velocidad por la ruta a Puerto Natales y en su desvío al
aeropuerto, riesgo mayor si, por esas cosas del destino, a más de algún
automovilista se le ocurre transitar por el sinuoso Camino Viejo a Río Seco.