Amplia
repercusión en redes sociales tuvo un video grabado al interior del
Complejo Penitenciario de Punta Arenas donde un interno agrede e insulta
a otro reo. La acción fue registrada por un tercero a través de un
celular, quien exhibe un objeto cortopunzante a la cámara.
La
defensora regional de Magallanes, Gustava Aguilar, abordó este tipo de
situaciones en una conversación guiada por el periodista Jorge Gómez en
el noticiero del mediodía de El Pingüino Radio.
-¿Cómo analizan ustedes las agresiones dentro de la cárcel?
“El
martes en la mañana tuvimos una reunión extraordinaria y urgente de la
Mesa Penitenciaria precisamente para abordar esta situación y ver de qué
manera cada uno de los que tenemos que preocuparnos de las personas
privadas de libertad podemos influir y ver qué acciones se están
adoptando”.
“Las
personas privadas de libertad son grupos de mucha vulnerabilidad,
entonces aparte de los problemas lógicos de convivencia, se suscitan
otras situaciones que en este caso se agravan”.
“Gendarmería
nos informó de las medidas que se estaba adoptando. Nosotros como
Defensoría ya hace un rato que implementamos las visitas y entrevistas
con las personas que están privadas de libertad. Estábamos trabajando en
eso y luego vinieron algunos brotes de Covid al interior del complejo.
Eso hizo que tuviésemos que suspender durante más de un mes las visitas,
pero la semana pasada nos constituimos en una especie de pequeña plaza
de justicia y fuimos varios abogados al complejo a atender a los
condenados e imputados que tuviesen requerimientos que formular”.
-¿Por qué hay teléfonos dentro de la cárcel?
“Es
algo inevitable que pasa cuando las personas están privadas de su
libertad. Así como las personas desafortunadamente ingresan drogas, en
muchas oportunidades también ingresan teléfonos celulares por distintas
vías”.
-¿Es inevitable?
“La verdad es que se podría tratar de evitar, pero hay cosas
que van más allá de la capacidad que pueda tener Gendarmería. Por
ejemplo, el director regional nos habla de un problema de recursos
humanos; para tener una dotación completa, necesitaría que llegaran más
funcionarios de Gendarmería en la región, y eso desafortunadamente no
ocurre”.
“También
hay mucho personal con licencias médicas o personas que hace uso de sus
feriados, lo que es lógico. Usted sabe que la gente de Gendarmería que
trabaja en la parte operativa al interior del complejo es un trabajo
arduo. Todo eso contribuye para que ocurra esto”.
-¿Es sancionable que los sorprendan con un teléfono?
“Si
el interno está con un celular o un aparato que no está permitido o
cuyo ingreso no fue autorizado oficialmente, todo eso son sanciones en
el reglamento penitenciario”.
-Y penalmente, ¿es sancionado?
“No,
pero no da lo mismo. Las personas tratan de tener una buena conducta y
no incurrir en infracciónes al reglamento penitenciario porque eso les
va a impedir acceder a beneficios intrapenitenciarios o acceder a la libertad condicional”.
-La persona del video que agredió, ¿tiene una sanción penal?
“Ahí
es distinto. Yo sé que se enviaron los antecedentes al Ministerio
Público y se abre una investigación. Es distinto, porque si usted agrede
a una persona y le causa lesiones, eso es un delito y hay que ver
cuáles serían las sanciones, dependiendo de la entidad de las lesiones”.