Al momento de ser contactado,
admite estar sorprendido por la llamada de Pingüino Multimedia, pero al
saber que otros compañeros también expusieron sus experiencias accedió a
contar la suya. Leandro Santana (17 años), confiesa ser un orgulloso
magallánico, y su agenda está concentrada en gran parte en los estudios
de cuarto medio y en su labor como presidente del Centro de Alumnos del
Instituto Don Bosco.
“Fue
un proceso largo. Porque empezamos a ejercer la función en el Centro de
Alumnos como transitorio desde el mes de febrero. Y después, a
principios de junio, quedamos de manera oficial. Fue complicado realizar
el proceso eleccionario por el tema de la pandemia, especialmente
porque no se podía promocionar las listas, tal como ocurría
anteriormente”, indicó en la entrevista al programa “Todo Noticias” de
Pingüino Multimedia.
Sobre
su presente académico, confiesa que “ha sido un año extraño, pero mejor
que el año pasado. Estamos de a poco volviendo a la presencialidad para
las especialidades que imparte el colegio”.
Cuando supo de la aparición del Covid-19, opinó que
“al principio no sentía miedo, sino interés por saber qué podía
suceder. Pensaba que el virus no iba a llegar acá, pero cuando llegó
empezó a cambiar todo”.
En
marzo de 2020, con sus compañeros, tuvieron tres días de clases
presenciales. “Cuando nos dijeron que se iban a suspender las clases,
decía: ‘que genial’. Pero a las tres semanas empecé a echar de menos las
clases presenciales”, señala Santana. Cuando al acumular meses de
encierro, ya instaurado el sistema en línea, la situación pasaba a una
inquietante percepción: “Me estaba dando cuenta que estaba aprendiendo
poco. ¿Cómo iba a ser un alumno de cuarto medio si había aprendido poco
el año anterior? Ahora, ha sido el parche del año pasado”, se cuestionó
en ese periodo.
No
obstante, exime de responsabilidad a los docentes y funcionarios del
establecimiento. “Ellos se esforzaron muchísimo. Les resultó extraño
cambiarse de forma de enseñar a través de la plataforma online. Costó al
principio. Para todos fue un cambio brusco y feo”, considera.
Ahora,
con el avance de Punta Arenas en las fases del plan Paso a Paso, el
establecimiento puntarenense volvió a la presencialidad. “El colegio ha
realizado un trabajo eficiente en base al tema sanitario y en el cual no
se han pasado encima ese tema. En cuanto a la organización, se trabaja
con clases en la mañana y en las tardes, con un aforo de 18 personas”,
resume el dirigente de los estudiantes.
Con
los alumnos al interior del establecimiento, han podido realizar
actividades como centro de alumnos: “Hicimos dos campeonatos de juegos
online. Estuvimos con las actividades de la Semana Salesiana. Y ahora
estamos con un campeonato de fútbol en el que participa todo el
colegio”, cuenta.
Leandro
Santana anhela ser parte de la tradicional misa que es parte de la
licenciatura de los cuartos medios. “Es muy bonito ese momento. Antes me
emocionaba al ver eso”, dice el estudiante que aún no resuelve su
futuro académico. “Cuando iba en la básica quería ser doctor, después
pedagogía, y ahora me está llamando la atención el periodismo”, apunta.