Ante
esta contingencia, un grupo de 16 profesores del establecimiento emitió
una carta donde manifiesta su “gran preocupación y pesar” por la
situación.
Explican
que han librado varias batallas, pero que esta no tiene la “sublimidad”
de las anteriores, puesto que la actual responde a la “manipulación y
tergiversación de la información por unos pocos movidos por intereses
personales en su afán de perpetuarse en puestos y no acatar reglas ni
respetar los procesos” haciendo alusión, sin nombrarlo, al actual
director Patricio Bórquez.
Enfatizan
que la presente problemática “va en desmedro de nuestros propios
alumnos” y que esto perjudica aún más la educación pública.
Celebran
el “logro obtenido” de haber logrado que se restituyan las horas de
laboratorio vocacional, porque “tiene que ver con nuestro quehacer: la
educación”.
Finalmente,
hacen un llamado a los alumnos que han estado a cargo del movimiento a
que reflexionen, que apliquen la autocrítica “que muchas veces les han
enseñado” y que tomen decisiones con altura de miras por el bien del
Liceo.
Por su
parte, el alcalde Claudio Radonich aseguró que “no va a desalojar” el
establecimiento y que no se va a “prestar para el show” de llamar a la
fuerza pública para que expulse a los movilizados de su lugar.
Agregó
que el secretario general de la Cormupa, Segundo Álvarez, se acercó
ayer nuevamente a la Seremi de Educación para agilizar la concreción de
el aumento en la jornada Escolar Completa (JEC).
El
concejal Arturo Díaz destacó que no haya habido destrozos en las
instalaciones del liceo y pidió una nueva reunión con los interesados
para poder buscar el término del conflicto.
Los únicos daños sufridos por el inmueble fueron piedrazos en la madrugada de ayer.