Se
trata de una situación que tiene muy preocupada a la comunidad escolar
del Liceo Luis Alberto Barrera y que viene aquejándolos desde hace un
tiempo debido a los constantes reclamos y denuncias que reciben de parte
de vecinos y otros actores de la comunidad, quienes los sindican como
los culpables de que las calles Quillota e Ignacio Carrera Pinto estén
regadas de desperdicios y basura acumulada.
Ante
esta situación y dada la persistencia de las denuncias, Diario El
Pingüino conversó con las autoridades escolares, quienes señalaron haber
tomado cartas en el asunto desde el primer momento que se les hizo el
reclamo.
El subdirector
del liceo, Mario Herrera Araya, es el encargado de monitorear
constantemente que la basura producida en el establecimiento sea
desechada como corresponde. “Nosotros hemos instruido a nuestros
funcionarios en los procedimientos para poder sacar la basura al
exterior y por eso nos preocupa de sobre manera esta denuncia”,
argumentó Herrera.
El
docente explicó que los reclamos de los vecinos por el tema de la
basura son constantes y por ello decidieron cambiar el lugar donde
dejaban la basura para retiro de calle Quillota a calle Ignacio Carrera Pinto.
Sin
embargo, los reclamos continuaron: “Nuestros alumnos se van a las 16.15
todos los días, el personal se retira a las 17.30 y a esa hora nosotros
depositamos la basura en bolsas, como corresponde, y en una batea que
es nuestra, por
calle Ignacio Carrera Pinto, donde hasta el momento, gran parte de
calle Quillota se encuentra limpia, aunque ya hay algunos neumáticos,
pedazos de vidrio en el suelo y en el sector donde está nuestra batea,
incluso hay pañales de guagua y una batería, residuos que lisa y
llanamente no son nuestros”, afirmó.
Del
mismo modo, añadió que “esta denuncia para nosotros es injusta, hemos
tomado la precaución de sacar fotos de cómo queda la calle y nuestra
batea, cuando nos retiramos del colegio y cuando volvemos al día
siguiente para ir documentando esta situación. Nuestros desperdicios
solo tienen que ver con papeles, cartones, pero no comida, vidrios,
neumáticos o pañales sucios”, reiteró Mario Herrera.
Junto
con tomar estas precauciones, en el colegio indicaron que están
preparando un informe para enviárselo al alcalde Claudio Radonich, quien
ya les habría hecho llegar una carta pidiendo las explicaciones del
caso. “Queremos estar más tranquilos con nuestro personal, ya que esto
de la basura no es responsabilidad de ellos y no es nuestra falta”,
aseveró el docente.
Finalmente
hizo un llamado a la comunidad a ser más cuidadosos respecto de dónde
tiran sus desechos, “ojalá nuestro entorno y la comunidad misma tome
conciencia de que no es llegar e ir a tirar basura a cualquier lado”,
exclamó el subdirector.
@ElizabethMurga