Una
situación de impotencia y frustración fue la que vivieron los
residentes de tres casas ubicadas en la intersección de Capitán
Guillermos con Pasaje 6, en Punta Arenas, con motivo de las lluvias que
han golpeado a la capital regional: el agua y el barro han inundado sus
casas.
La
tarde del viernes, Blanca, una de las propietarias afectadas, adulta
mayor, contó que tras más o menos una semana de lluvias, durante la
jornada vieron el ingreso del agua. Aunque aclaró que no es la primera
vez que viven una situación semejante. Les pasó también en 2023, pero
fue peor, pues le afectó los enseres a ella y a sus vecinos.
Cuando
el equipo de El Pingüino llegó al lugar, había un grupo de voluntarios
ayudando al despeje del agua y del barro. Era la tercera vez, tras
varios días. Blanca contó: “El año pasado se perdieron todas las cosas.
Tuvimos que llamar a los medios para que se pueda hacer algo, porque
hasta aquí no hay solución”.
Su situación fue incluso más crítica: “Estoy recién levantándome de lo que quedó y se hizo el año pasado”.
Sobre
las posibles soluciones, aseguró que “el municipio dice que esto no le
corresponde. Así me dijo el caballero que vino y que habló con los de la
junta vecinal. Ayer entró el agua. Lo poco que tenía lo tuve que
levantar arriba de la mesa porque el agua ya había entrado. Nadie se
acerca, nadie viene, a nadie le importa. Hablan de los derechos y están
vulnerando al adulto mayor”, detalló luego.
Hacia
el final, dijo estar “cansada de hacer llamados, porque nadie viene,
nadie se acerca, nadie se hace responsable, porque a nadie le compete.
Si una persona se pusiera la mano en el corazón y dieran alguna
solución, dijeran algo, pero nada; pero si le dijera a alguno de los que
están sentados en un escritorio que se está viendo afectado alguien de
su familia, le buscarían una solución. Pero como una es adulta mayor y
de escasos recursos, la tienen a una botada”.