Un grupo de personas que se calificó como “artesanos de verdad y no revendedores”, se declaró satisfecho, feliz y contento con la gestión del alcalde Claudio Radonich.
Esa gestión, dijeron, les ha dado tranquilidad, ya que podrán seguir trabajando en la venta de sus creaciones artesanales, instalados en el costado norte de la Plaza de Armas, frente al edificio del Club Militar y del Club de La Unión. Podrán seguir mostrando sus producciones y obras de arte realizadas con materia prima regional, además de mucho ingenio y trabajo.
Además de expresar su reconocimiento, se manifestaron conformes con el término de la gestión comercial de personas que se dedicaban a revender, por ejemplo, “pingüinos chinos” o tejidos importados desde el extranjero.
José Miguel Tapia
“Llevo trabajando como artesano, más de 20años y estoy feliz de que, al cabo de muchos años de combatir con los revendedores, he quedado en la plaza, gracias a la decidida gestión de nuestro nuevo alcalde”, declaró.
“Además de exponer nuestras creaciones artesanales, confeccionadas con materiales magallánicos, prestamos un servicio informativo a quienes nos consultan por la historia de la ciudad, por sus restaurantes y, en la práctica, aunque no nos compren nada, los turistas, especialmente los extranjeros, gozan con la exposición de nuestros trabajos en madera, lana y otros materiales regionales”, agregó Tapia.
María Reyes Nail
“Yo soy descendiente de la etnia huilliche y aprendí a tejer a palillo y a crochet siendo una niña y lo que he creado está aquí, en el carro; también fabrico artesanías en aserrín y creé el “Búho de la Suerte”, entre otras cosas”, dijo María Reyes.
“Pero mi fuerte es el tejido a palillo y a crochet, con los que partí tejiendo ropita de guagua, hace ya muchos, muchos años. También me di el tiempo para ser dirigente de los artesanos por 16 años y por eso puedo decir que el Alcalde Radonich ha realizado un trabajo ejemplar, al adoptar las medidas que ha tomado en relación a nosotros y hay que felicitarlo por eso”. Agregó que está feliz de seguir trabajando en un costado de la Plaza Muñoz Gamero.
Juan Monsalve Basoalto
“Llevo más de 25 años dedicado a la confección de artesanías y para mí es un privilegio poder seguir aquí en un costado de la Plaza, mostrando mis creaciones, al cabo de muchos años de estar peleando con los revendedores, por ejemplo, de pingüinos chinos”, dijo Juan Monsalve.
“Yo aplaudo al señor Radonich por su gestión, ha sido valiente, porque pasaron varios alcaldes, que sabían del problema, nos llevaron de un lugar a otro, pero no tomaron la decisión correcta para con nosotros, los verdaderos artesanos. Nosotros nos marchamos de este lugar y partimos a nuestros talleres y allí sería bueno que nos vieran trabajar, nos vieran crear nuestras producciones artesanales y ahora que estamos tranquilos, bueno, pues, a trabajar y a producir artesanías”, reiteró Monsalve.
Jorge Rivera
“Yo soy orfebre y mis creaciones están a la vista: son mías, son fruto de mi creación y de mi trabajo y ahora estoy tranquilo, aquí en la Plaza de Armas. La plata tengo que comprarla en Santiago, pero los demás materiales con los que doy forma a mis artesanías, las adquiero en una ferretería regional: el bronce, la alpaca, el bronce que necesito y las piedras que incrusto las elijo en Magallanes”, afirmó Jorge Rivera.
“Me dediqué a la artesanía desde los 18 años y ya tengo cincuenta y dos, toda una vida y estoy en esto desde el año 2002, así que hay que sacar cuentas. Pero ahora estamos tranquilos porque se ha hecho justicia a los que de verdad vivimos de la artesanía, de nuestro arte, porque eso es lo que ofrecemos a los turistas chilenos y extranjeros”, agregó el orfebre, reiterando su reconocimiento a la gestión del alcalde Claudio Radonich, tal cual lo hicieran sus compañeros en esta actividad, la que deben cumplir con escasa protección ante la lluvia, el frío o el viento.
Una obra de arte existencial, a base de creatividad, de esfuerzo y tenacidad