A punto de asumir Marcelo Tokman en la gerencia general de la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP) son muchos los desafíos que se le vienen por delante junto a la petrolera. El más importante, sin duda, es superar los efectos de la crisis financiera que provocó pérdidas por US$ 1.000 millones. Esos negros años de ENAP generaron desconfianzas mutuas entre ejecutivos y trabajadores de la petrolera. Pero a los pocos años se revirtieron con políticas de mayor comunicación con las organizaciones sindicales, generando mayor participación. El nuevo Gobierno de Michelle Bachelet ha dado señales de potenciar a ENAP, pero para ello la nueva gerencia general deberá establecer una política de capitalización de verdad. Hace pocos días, el director de ENAP Jorge Fierro señalaba que tienen que ver cómo desarrollan los recursos propios y en eso se debe detener la petrolera. ENAP puede acrecentar las reservas de gas y petróleo convencionales especialmente en nuestra zona y, además, reforzar las alianzas con otras empresas del estado en América Latina. Los desafíos son grandes y muy importantes. ENAP en la administración anterior de Bachelet fue uan empresa que venía en baja, hoy el escenario es diferente, pero para eso deben diversificar la matriz energética, mejorar la seguridad y la relación con los trabajadores. en nuestra región hasta hace poco hubo muchas quejas al respecto. También es necesario instalar un plan estratégico de negocios. Los expertos también señalan que otro gran desafío es que ENAP puede entregar insumos para generar energía más barata, las refinerías requieren energías y puede haber plantas de cogeneración. Ellos son algunos de los desafíos con los que se encontrará Tokman.