Hace
treinta años que nació esta agrupación con la misión de realizar las
mejores aventuras para después recordarlas en una “fiesta”.
Así lo reconoció Bernardo Mihovilovic, presidente vitalicio -como él mismo se hace llamar- del Club de Los Lesos.
“La
pasamos tan mal que nos hacemos llamar Los Lesos. Durante esta fecha
nos reunimos todos los años para hacer un brindis por los que ya se
fueron y contar nuestras anécdotas. Y a las doce, el abrazo típico”,
contó Mihovilovic.