Desde
Frankfurt, Alemania, llegó el doctor en botánica Christian Printzen, del
Departamento de Botánica y Evolución Molecular del Senckenberg Research
Institute, para realizar una importante investigación.
El
científico estará durante tres meses en el Parque Omora e interactuará con
investigadores del Programa de Conservación Biocultural Subantártica
establecido en Puerto Williams.
Printzen
precisa que siempre es grato regresar a isla Navarino y a la región en general
donde ya ha estado otras cinco veces, porque ésta zona subantártica tiene una
gran cantidad de bosques prístinos que contrastan con su realidad en Europa
donde hay más de diez mil años de historia.
“La
parte sur de Sudamérica es muy especial”
Printzen
señala que no está seguro de poder encontrar otro lugar con las mismas
características que la Región de Magallanes o la provincia Antártica donde está
isla Navarino.
“Hay
una gran diversidad de ecosistemas. La parte sur de Sudamérica es muy especial
porque tiene elementos de distribución que son endémicos y luego tienes
elementos botánicos que son compartidos con la Antártica, quizás líquenes y
biófilos. Es lo que llamamos el elemento antártico. Pero también tienen un elemento del norte,
que aparentemente se las arregló para moverse en el sur de Sudamérica en la
última glaciación. Es esta mezcla botánica la que hace de esta región algo tan
interesante y rico”, sostiene el botánico alemán.
El
doctor alemán afirma que esta especie vegetal les da importante información
acerca del estado del medio ambiente, porque reaccionan de manera muy sensible
a la contaminación ambiental y a otras perturbaciones detonadas por el ser
humano.
“Los
liquenólogos pueden recorrer un terreno y decirte inmediatamente si éste ha
sido afectado, por polución, por manejo forestal, por altas concentraciones de
nitrógeno. Los líquenes pueden ser usados para medir impacto de minerales
pesados, contaminación y radioactividad”, agrega.
Por
ello realza la importancia de proteger esta especie y otras como los musgos y
los biófilos.