Los magallánicos: amantes del chocolate

Juan Rabanal sonríe, y pese a la cantidad de trabajo por la demanda incesante de chocolates, dedica unos minutos al diálogo.
“Es que los magallánicos son buenos para el chocolate”, no duda en asegurar cuando se le consulta por los gustos de grandes y chicos y por los cambios que se han producido en estas más de tres décadas endulzando la vida de las familias de la Patagonia.
El propietario de Tío Rico no se atreve a dar cifras al momento de ser consultado sobre cuántas personas llegan hasta el local de calle José Nogueira durante Semana Santa, para prepararse para la llamada Pascua del Conejo (de resurrección).
“Puedo decir que son miles y que lo que más se vende son los huevitos, los conejitos un poquito menos. Pero todos los años los gustos van cambiando y uno se prepara y normalmente le erra. Algunos años todos quieren huevitos grandes y otros los más pequeños. es que no es fácil trabajar con chocolatería”, señala.
Sobre le éxito que Tío Rico, una empresa familiar y magallánica ha tenido durante décadas, Rabanal explica: “Es cierto, nuestra clientela ha ido creciendo porque saben que tenemos la mayor variedad de productos y los mejores precios de la región, incluso a nivel nacional. Si recorres los locales de Santiago, por ejemplo, tenemos precios más baratos y la verdad es que no sé por qué. Trabajamos con márgenes bastante bajos y eso hace que tengamos una buena clientela”.
Añade que Tío Rico distribuye para toda la región y que, incluso, son muchos los argentinos que vienen seducidos por los productos y precios, “porque se ha corrido la voz que tenemos sus mismos productos, pero más barato”, enfatiza.
Juan Rabanal reafirma que “Magallanes es una región muy buena para el chocolate” y cita que para la empresa Carozzi su establecimiento ocupa el cuarto lugar a nivel nacional en cuanto a números, algo nada de despreciable considerando la cantidad de habitantes que tiene la región.
Sobre las marcas, el propietario de Tío Rico dice que las fuertes son las líneas de Costa y Ambrosoli, “de hecho este último siempre la ha llevado, pero ahora ha aparecido Carozzi adquiriendo Costa y ahora también se incorporó Calaf”.
Pero -apunta Rabanal- las buenas ventas no sólo se dan en Semana Santa, también hay otras celebraciones donde los magallánicos se vuelcan en demanda de las golosinas. “Pasa en Navidad, Halloween y también para el 18 de Septiembre. Y ahora la gente no sólo busca los dulces y chocolates, también se prepara con disfraces y esas cosas. Ahora, por ejemplo, se ve a niñitos pintados y disfrazados de conejitos”.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS