Los negocios de barrio no saben de descanso

En días feriados, cuando la mayoría de los negocios grandes permanecen cerrados, los tradicionales almacenes de barrio se posicionan como única opción para realizar compras. Su disponibilidad durante el 25 de diciembre no solo les garantiza un flujo constante de clientes, sino que también los convierte en un punto clave para la comunidad. 


Marión García y Pablo Minte, propietarios de “Donde Gallardo”, en la población Cardenal Raúl Silva Henriquez, comentaron sobre la alta afluencia de clientes durante la Navidad: “Hoy hemos atendido a más de 200 personas, quizás más de 300. Las ventas han sido mucho mayores a lo normal porque casi todos los demás negocios están cerrados”. Además, recalcaron que su establecimiento fue el único abierto en el sector, lo que atrajo aún más público.  

Por su parte, Katherine Figueroa, de Quinto Fin del Mundo, ubicado en General Salvo con Sargento de Aldea, mencionó que su jornada comenzó a las 10 de la mañana y se extendería hasta las 11 de la noche. “El día ha estado bastante movido, especialmente en la hora de almuerzo. Aunque en la tarde hay una pausa, esperamos que el flujo de clientes retome”, señaló. 


En el Jardín de la Patagonia, en el negocio “Angelino al Paso”, Ángel Vasco comenta que ha habido un poco más de movimiento que en los de días normales gracias a la llegada de vecinos y personas de otros sectores principalmente.  

Estos pequeños negocios, además de facilitar las compras en días complicados, refuerzan su importancia como parte del tejido social local.

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