Los sectores rurales de Punta Arenas tradicionalmente han presentado problemas de locomoción, conectividad digital, electrificación y falta de servicios básicos, como agua potable y alcantarillado. A esto se suma la falta de políticas especiales para la asignación de recursos públicos. Barranco Amarillo no queda ajeno a esta realidad. Ubicado en el sector norte de Punta Arenas, comprende desde el cruce de la Ruta 9 Norte con la Avenida Carlos Ibáñez del Campo hasta pasado el cruce San Martín.
Raúl Miranda, presidente de la Junta de Vecinos del sector, comentó cuáles son los problemas con los que deben convivir día a día y recordó que en dos oportunidades distintas administraciones municipales quisieron cerrar la Escuela Dellamira Rebeca Aguilar, pero que gracias a la férrea oposición que presentaron los vecinos esto no ocurrió. Asimismo, indicó que en ese entonces la directora que había le hizo ver a la autoridad comunal que podrían desarrollarse asignaturas relacionadas con las pesca, considerando la cercanía con la caleta, esto para “asegurar el funcionamiento de ésta y darle una proyección de futuro, porque esto es lo importante, no quedarnos estancados en lo que hay”. Actualmente la escuela funciona con una matrícula de 59 alumnos.