Los secretos que guarda el buque científico que circunnavegará toda la Antártica

Fue construido en el 2012 y enfrentó su primer desafío al año siguiente: recorrer las frías aguas del Ártico. Con éxito pasó la prueba, lo que llamó la atención de la comunidad científica suiza. Hoy, lleva en su interior a 55 investigadores de todo el mundo para otra nueva travesía, circunnavegar por primera vez el continente antártico.
Todo es parte del Antartic Circumnavigation Expedition (ACE), un proyecto que busca  recopilar toda la información acerca de los daños causados por el calentamiento global en el continente blanco.
A cinco años de su primer viaje, el buque rompehielo ruso Akademik Treshnikov pasó esta semana por Punta Arenas  para conseguir víveres y estrechar lazos entre Magallanes y la comunidad suiza, quienes financian el viaje de la embarcación a través del recientemente creado Instituto Polar Suizo (SPI, por sus siglas en inglés) y la cadena de farmacéuticas Ferring.
Sin embargo, esta travesía no solo recopilará información, también realizará charlas alrededor del mundo que informen sobre los resultados obtenidos en estos cuatro meses de viaje.
El barco llamó la atención de quienes pasaban por la Avenida Costanera debido a su gran tamaño, y es que esta nave construida en San Petersburgo es un colosal centro de investigación, con tecnología de punta para recopilar y resguardar todo tipo de pruebas.
Debe su nombre a Alexsey Tryoshnikov, quien fuese Presidente de la Sociedad Geografía de la URSS desde 1977 hasta los años 80 y un reconocido explorador especializado en los polos Norte y Sur.
Tal como indica su nombre, el Akademik Treshnikov fue pensado desde un principio como un barco de exploración el que cuenta, entre otros artilugios, con una potente grúa ubicada en la proa llamada R.O.V (Remote Ocean Vehicle), la cuál se maneja desde la cabina de mando del buque, sin arriesgar la seguridad de su tripulación. La máquina realiza extracción de hidrocarburos en el mar profundo.
El barco tiene siete pisos, más la sección de máquinas. Su interior es un laberinto de laboratorios, dormitorios, escaleras y material pesado.
Por los pasillos circulan científicos de 30 países, en su mayoría franceses y suizos, aunque también hay personas provenientes de Estados Unidos, Alemania, Portugal, España y, por supuesto, Chile. Se escuchan conversaciones en inglés, francés y alguna que otra queja en ruso, provenientes del personal del barco.
La comunidad científica trabaja en ocho laboratorios dentro del rompehielo, quienes desarrollan sus estudios en biología, glaciología, bioquímica, climatología. Además, existen otros seis “mini” laboratorios condicionados en containers en la cubierta.
Christian de Marliare es el jefe del departamento de logística de la ACE y miembro del recientemente creado Instituto Polar Suizo. Él es el encargado de coordinar a todos los científicos dentro del barco, por lo que, cada ciertos minutos, debe resolver preocupaciones propias de la tripulación relacionadas con los proyectos investigativos y la sana convivencia en la embarcación.
Los científicos se distribuyen en 10 dormitorios donde viven, duermen y analizan los resultados del día a día. Akademik Treshnikov cuenta además con salas de esparcimiento, máquinas de ejercicio y un amplio comedor en donde se reúnen a compartir una parte del día.
El barco posee un helipuerto en la popa con dos aeronaves, las que pueden sobrevolar el océano incluso con grandes ráfagas de vientos. Sin embargo, Christian menciona que el sector es utilizado frecuentemente por la tripulación para realizar ejercicios al aire libre, como fútbol y aeróbica.
Dentro de la comunidad al interior del rompehielo, hay tres científicos chilenos, quienes trabajarán en equipos multinacionales. Christian menciona estar muy contento por la posibilidad de concretar proyectos investigativos con nuestro país, debido a la geografía y cercanía con el continente blanco: “Está la posibilidad de que chilenos se unan a nuestras próximas expediciones, además ustedes tienen muy buenas instalaciones dentro de la Antártica”.
El recorrido termina en la cabina de mando del buque, una compleja habitación comandada por la tripulación rusa, quienes se encargarán de maniobrar alrededor del Polo Sur, ayudados por un impresionante sistema de navegación.
El barco pasará por las islas Georgia del Sur, Sándwich del Sur y Bouvet antes de terminar su viaje en donde comenzó: Ciudad del Cabo en el país de Sudáfrica.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS