Río Gallegos.- El final del fructífero vínculo entre el empresario Lázaro Báez y el kirchnerismo se está escribiendo por esta horas en capítulos negativos para la población, que durante un mes fue rehén de piquetes en las rutas santacruceñas.
De acuerdo a una publicación del diario argentino La Nación, a última hora un principio de acuerdo entre Báez y los trabajadores empezó a descomprimir levemente una situación que dejó a la provincia de Santa Cruz al borde del desabastecimiento.
El acuerdo llegó al final del día y en la puerta de un fin de semana largo que espera mucho movimiento en las rutas. Cuando se supo del acuerdo, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich ya había anunciado el envío de Gendarmería para despejar las rutas nacionales, luego que Alicia Kirchner confirmara que no le habían respondido el pedido formulado días pasados y que debería recurrir a la policía provincial para garantizar el abastecimiento en la provincia.
Si bien no trascendieron los detalles del acuerdo, se supo que en la Secretaría de Trabajo, los representantes de Báez y los trabajadores nucleados en la Unión de los Obreros de la Construcción (Uocra)firmaron un principio de acuerdo que incluía despejar las rutas de la provincia.
Como parte de ese acuerdo se consideró el escrito presentado por el apoderado de Báez, Roberto Saldivia, quien acercó un cronograma de pago de haberes y liquidaciones finales por zona.
Allí detalló que Báez para juntar los fondos para pagar los haberes ha logrado “vender y/comercializar los certificados de obra pendiente de pago a los fines de afrontar el pago de la liquidación final del personal de baja a partir del 1 de enero del 2016”. Báez propuso pagar por zonas entre los días 10 y 24 de febrero, en tanto que no pagará a los trabajadores de la obra realizada sobre la Ruta 47 en Puerto Deseado hasta tanto le devuelvan los rodados, maquinarias y herramientas de trabajo a quienes acusa de haber robado y los vincula “del sindicato Uocra seccional Puerto Deseado”.
La crónica de un día revuelto se inició al mediodía y con el caos en la puerta de Casa de Gobierno, Alicia Kirchner, le dio el ultimátum al empresario más favorecido en obra pública de la Patagonia que mantuvo vínculos comerciales con la familia Kirchner, algunos de ellos investigados en la justicia: pidió que Vialidad Nacional rescinda todos los contratos de obra que aún mantiene en la provincia con Báez.
Ante el acampe de los trabajadores frente a la Casa de Gobierno, Kirchner cuestionó al gremio de Gerardo Martínez de la Uocra, “no entiendo porque sigue el reclamo acá, donde ya fueron recibidos y atendidos, y no lo hacen ante quien corresponde, que es Lázaro Báez”, afirmó a través de Radio Nacional de El Calafate.
Minutos antes, a través de un comunicado difundido por la gobernación santacruceña y titulado “El Gobierno Provincial pide rescisión de contrato de obras” se pidió la intervención de Vialidad Nacional para que le quite las obras que Baez tiene inconclusas en diversos puntos de la provincia.
A través de un comunicado, el Gobierno solicitó que Vialidad Nacional “tome medidas urgentes para resolver la grave situación y el hartazgo que genera a toda la sociedad santacruceña en su conjunto la paralización de sus obras en la provincia de Santa Cruz”, afirma comunicado.
Desde el Gobierno aseguraron que los cortes “llevan al desabastecimiento, y la paralización de la actividad económica y productiva, con consecuencias sociales y de salud negativas por el incumplimiento del dueño de las empresas, el Sr. Lázaro Báez”.