Luis Arancibia, padre de Ana María, conocida entre sus cercanos
como Venus Rap, recordó y relató cómo han sido estos años sin su hija,
luego de que la joven fuera asesinada en Avenida Frei.
En
conversación con Jorge Yovanovich, en Pingüino Radio, Arancibia
manifestó que “en realidad se hace difícil la convivencia familiar,
debido a que hay diferentes opiniones, hay que comenzar a convivir con
el dolor que se siente en ese momento.
Es algo nuevo para nosotros lo
que sucedió, nadie está preparado para una situación así, y cuesta
tener la vida familiar, comienzan las discusiones, los roces, las
interrogantes. Muchas veces uno mismo se cuestiona, porque no estuve en
ese momento, uno como padre trata de defender lo de uno, entonces si
hubiera estado en ese momento quizás habría otra situación”.
Agregó que “estamos saliendo del dolor,
tratando de llevar una vida normal, mi señora, mis otras hijas y mi
nieto, llevándolo a él al colegio y haciéndole ver que la vida tiene que
seguir su curso”.
Al
ser consultado por sus recuerdos de ese día, indicó que “para nosotros
fue repentino y trágico, nos fue a avisar Carabineros que habían
apuñalado a mi hija y pensamos que no fuera más grave, algo mayor.
Entonces nos llevaron al Hospital y ahí mi señora, como madre,
desesperada preguntando, que apuraran el furgón y cuando llegamos allá
mi hija estaba en la UCI, entonces el médico nos dijo que era difícil
que se salvara, porque le habían cortado la aorta, y además que si se
salvaba quedaría con secuelas”.
La joven dedicada a la música siempre ha sido recordada, luego de que a los 25 años perdiera su vida.
Respecto
de la pena que recibió el asesino, manifestó que “hay una sentencia de
diez años, que para nosotros es una burla, porque la vida de una madre
cómo puede valer diez años para un asesino, que en estos momentos, con
el año que estuvo en prisión preventiva, se le reduce la condena, son
nueve no diez. En dos años más quizás va a salir libre, va a estar con
su familia, pasar Navidad, riéndose, quizás burlándose y nosotros vamos a
estar con nuestro dolor de manera perpetua.
A nosotros como familia no
nos gustó cómo se llevó el caso, no nos dejó conforme, debería haber
sido una sentencia drástica, de unos 20 años o más. Hay que pensar que
mi hija tenía un hijo por quien luchar, a quien enseñarle y de repente
viene un gallo
y le corta la vida y deja un niño huérfano, que si no nos tuviera a
nosotros estaría en manos del Sename, pero nosotros nos hacemos cargo de
él”.
Cabe señalar que en el lugar donde asesinaron a Ana María Arancibia Palma crearon un mural, donde además hay una animita.