¿De dónde se sacan 500, 700 mil pesos mensuales, para viajar por uno o dos meses a Valdivia o Viña del Mar y, además, sobrevivir pagando todas las cuentas de una familia?.
Ayer, un grupo de madres puntarenenenses, con el apoyo de artistas y organizaciones locales pintaron los vidrios de numerosos automóviles en el centro de la capital regional, con mensajes que exigían la pronta llegada de un oncólogo a la ciudad. “Queremos decirle a la ministra con esta actividad que se terminen los traslados y que nuestros hijos sean tratados aquí en Punta Arenas”, expresó Marione Baranzelly. Su hijo de cinco años padece de leucemia, lo que ya de por sí es una enorme fuente de estrés para toda la familia.
Insostenible
Y es que para ellas, la situación se está volviendo insostenible debido a los elevados costos que involcura la estada de sus hijos enfermos y sus madres en recintos de salud del resto del país. “Aunque el Ministerio de Salud nos paga los pasajes, el alojamiento, la comida y los traslados debemos costearlos nosotros y eso cuesta mucho dinero”, dijo Carolina Ortega, madre del pequeño Agustín de 4 años, cuyo tratamiento oncológico debe realizarse en el Hospital Gustavo Fricke de Viña del Mar. “El último viaje duró 15 días y nos costó más de $ 500 mil en arriendos, alimentación y movilización. Sale muy caro y hemos tenido que extremar las medidas para obtener los recurso”.
Bingos, actividades de beneficencia, créditos, préstamos a familiares, todo se hace poco, en medio del drama que ha significado la actual situación en que se encuentran, actualmente, cuatro familias de nuestra ciudad. “Si esto se prolonga, vamos a tener que abandonar esta ciudad, porque ya no es posible sostener este regimen de viajes”, agregó Verónica Garrido, madre de una niña de 13 años, que padece un glioma al nervio óptico.