Fenómenos
climáticos destructivos como lluvias intensas, aluviones y largos
periodos de sequías son algunas de las consecuencias más visibles de los
efectos que está generando el cambio climático a nivel global.
Un panorama del que Chile no está ajeno. Por esta razón, ayer se conformó
en la Intendencia el Comité Regional de Cambio Climático (Corecc),
iniciativa enmarcada en el Plan de Acción Nacional de Cambio Climático
2017-2022 (PANCC-II), el cual es liderado por el Ministerio del Medio
Ambiente y donde se estipula la creación de dicho Comité como uno de los
ejes de acción relacionado con la Gestión del Cambio Climático Regional
y Comunal.
En
la instancia, que fue presidida por el seremi de Medio Ambiente,
Eduardo Schiappacasse, se entregaron cifras de las consecuencias que
tendrá para la región el cambio climático en un plazo no menor a 30
años.
“Nosotros
como comité vamos a estar observando la realidad regional a través de
dos acciones: una es llevar la contabilidad y el análisis de los gases
de efecto invernadero que estamos generando y por otro lado, mirar cómo
nos adaptamos a los cambios que se están produciendo, por la emisión de
gases de efecto invernadero”, señaló el seremi.
Cabe
recordar que la emisión de CO2 a la atmósfera genera una capa entorno a
esta que impide que los rayos solares salgan de la tierra, acumulando
mayor energía dentro del planeta teniendo como consecuencia el aumento
global de la temperatura. “Hoy, como meta mundial, se espera no llegar a
más de dos grados hacia finales de siglo”, advirtió el seremi. Pese a
que ya existen países que alcanzaron dicho aumento, según señaló la
autoridad.
El
aumento de temperatura del planeta trae consecuencias graves, de ahí la
necesidad de mitigar estos efectos tomando cartas en el asunto a través
de convenios y políticas públicas en las que se involucren todos los
sectores de la sociedad. Producto del incremento de la temperatura,
“comienzan a producirse una serie de fenómenos atmosféricos
que hacen que los cambios climáticos sean muchos más graves y potente
como por ejemplo, más inundaciones, variaciones muy bruscas de clima,
derretimiento de las capas glaciares. Hay zonas que se van a hacer más
secas y otras donde se van a hacer más húmedas”, explicó la autoridad.
En el caso específico de Magallanes,
según las proyecciones y estudios que se vienen elaborando desde el año
2016, la tendencia es hacia el incremento en las lluvias de un 0.6% y
un aumento de 1 grado Celsius hacia el 2050.
“Si
uno mira el pasado reciente, en Natales hubo lluvias muy por sobre la
media de la región. Entonces lo que nosotros queremos es empezar a
prepararnos para hacerle frente a lo
que se viene y junto con eso trabajar en la reducción de nuestra huella
de carbón, que es la cantidad de CO2 que estamos emitiendo”, destacó el
seremi.
Junto
con ello, reconoció que como región “tenemos una huella muy alta en
relación con el combustible que estamos usando. A nivel nacional somos
de las regiones con mayor consumo per cápita y con mayores emisiones de
CO2”. Sin embargo la abundante forestación de la zona, disminuye la
huella.
Por
último, cabe señalar que si bien el promedio de aumento en las
precipitaciones, se ve leve es justamente porque se trata de un
promedio, es decir, es muy probable
que con las variaciones “haya grandes lluvias e inundaciones en un
momento y luego, largos periodos de sequía. Entonces lo que se espera es
mucha variación de clima”, advirtió la autoridad.
@ElizabethMurga