La paciencia poco a poco
se va acabando y ante la falta de protección de las autoridades, los
profesores no encuentran más respaldo que una ley que los ampare. Es por
este motivo que los dirigentes de la docencia han insistido en la
normativa luego de registrarse diferentes hechos de violencia.
La
presidenta regional del Magisterio, Alicia Aguilante, compartió su
propia visión, considerando la gravedad de los casos de violencia diaria
en los colegios, tanto entre estudiantes y/o apoderados, así como
también los insultos y amenazas que sufren los docentes.
“Hasta
el momento solo existe protección para el estudiante, no para el
docente. Las leyes ayudan, pero en conjunto debe existir un plan de
prevención y sensibilizacion para erradicar la violencia en todas sus
formas, tanto en los establecimientos educacionales de Magallanes como
en todo el país”, explicó.
Uno
de los últimos casos graves ocurridos en la región, fue la que
protagonizaron hace unos días apoderados del Liceo Politécnico Cardenal
Raúl Silva Henríquez, de Punta Arenas, situación que alteró a la
comunidad educativa.
A nivel nacional
Guardando las proporciones, hacia el norte del país la situación parece agudizarse más.
Ante
esto, el presidente nacional del Colegio de Profesores, Mario Aguilar,
explicó que en el último tiempo ha habido un incremento de las
agresiones de apoderados contra docentes y trabajadores de la educación.
“Por
eso es urgente que se apruebe el proyecto de convivencia que está en el
Congreso, ya que tiene mejoras normativas y herramientas. Hoy este tipo
de situaciones quedan casi en la impunidad, sin sanciones, lo que es
una mala señal”.
En
la actualidad, la iniciativa legislativa fue aprobada por la comisión
de Educación en la Cámara de Diputados, sin embargo, no ha avanzado a
discusión en las salas parlamentarias para ser tramitada y promulgada.