Dada la repercusión que ha tenido el caso, la Marina de Brasil emitió un comunicado en el que expone sus argumentos.
“La
Marina de Brasil (MB) aclara que, en febrero de 2016, trajo los
desechos de fierro provenientes de la Estación Antártica Comandante
Ferraz, cumpliendo con todos los procedimientos establecidos por el
Servicio Nacional de Aduana de Chile para la entrada del material al
país.
Para ello, contrató a Inchcape Shipping Service -una empresa de
facilitación portuaria- para darle destino final al material.
El
descarte involucró la subcontratación de la empresa Comasur, que a su
vez, subcontrató a la empresa Cometsur, con el objetivo de darle destino
final a los desechos.
Desde entonces, la Marina de Brasil mantiene un
acompañamiento proactivo de las negociaciones entre las empresas
involucradas para el adecuado destino del material ya mencionado”.
El
comunicado agrega que “durante los 36 años del Programa Antártico
Brasileño, la Marina de Brasil siempre mantuvo su compromiso con la
preservación del medio ambiente, cumpliendo lo establecido en el Tratado
Antártico, y actuando de buena fe, para el correcto descarte de los
materiales desechados”.
“La
MB se destaca por la buena relación con la Marina de Chile y con la
ciudadanía de Punta Arenas, manteniéndose atenta al cumplimiento de las
normas establecidas por las autoridades chilenas”, precisa el
comunicado.