Hace
tres días comenzó a regir la ley que reduce la velocidad en zonas
urbanas de 60 kilómetros por hora (km/h) a 50 kilómetros por hora. Esto,
con el objetivo de minimizar la cantidad de accidentes de tránsito y a
su vez, el número de fallecidos.
Consultado
por Diario El Pingüino, el director de Tránsito de la Municipalidad de
Punta Arenas, Sergio Oyarzo, manifestó ayer que “ahora mismo estamos
retirando todos los letreros. Nosotros tenemos que cambiar alrededor de
145 señales de tránsito que están instaladas en distintos puntos de la
ciudad. Hoy día, a temprana hora, empezó el retiro de ellas”.
En ese sentido, explicó que “primero se retiran todos los letreros que
están instalados en Punta Arenas, y una vez que se termine el retiro,
nosotros en el taller readecuamos, reutilizamos, reciclamos, la mismas
señales de tránsito. Esto, para que no sea un costo tan elevado y
también para aprovechar el material. Entonces, una vez finalizado este
proceso, se vuelven a instalar los letreros, pero con la nueva
velocidad, que son 50 km/h”.
Asimismo,
el director de Tránsito indicó que la señalización de velocidad máxima
no es obligación que esté instalada. “Nosotros las teníamos instaladas
para reforzar un poco y para recordar a los conductores que es la
velocidad que esta imperando en la ciudad, pero cuando la ley está
publicada, no necesariamente tiene que estar señalizado”.
Oyarzo
añadió que “el reglamento establece que uno debiera señalizar cuando la
velocidad es menor a la máxima. Es decir, si yo establezco una de 40
km/h o de 30 km/h, ahí se debería señalizar”.
Según informó, el proceso de retiro e instalación de las nuevas señalizaciones se estima que finalizará en diez días.
Respecto
de las otras comunas magallánicas, Oyarzo manifestó que es competencia
de cada municipalidad cuando ejecuten la normativa. “Cada municipalidad
es encargada del área que les corresponde”, dijo.
El
director de Tránsito llamó a la ciudadanía a que haya un cambio
cultural, se respete y se cumpla la nueva normativa, esté colocado o no
el letrero que indica la velocidad máxima.
“Hay que hacer un llamado importante a la gente para que respete el nuevo límite de velocidad, yo
sé que no es fácil acostumbrarse, pero es una situación que ya fue
aprobada en el Parlamento, se publicó como ley y hay que dar
cumplimiento a ello”, concluyó.
Fiscalización y multas
De
acuerdo con los parametros que rigen esta nueva ley, se establece que
todo aquel que infrinja la normativa se arriesga al pago de una multa
que oscila entre 23 mil y 143 mil pesos.
Según
explicó Oyarzo, la fiscalización del cumplimiento de esta norma no
compete ni a los inspectores fiscales municipales, ni a la Dirección de
Tránsito, sino a los carabineros, “porque los inspectores municipales
carecen de facultad para detener a un vehículo en la vía pública.
Además, para controlar la velocidad se debe medir con una pistola radar
y eso solamente es una función que puede ejercer Carabineros de Chile”.
@NilisMorales