Más de 200 pacientes al año sufren ataques cerebro vasculares

Ayer se conmemoró el Día Mundial del Ataque Cerebro Vascular (ACV) que en nuestro país es la principal causa de muerte y de discapacidad.
A lo anterior, se suma que el ACV representa la primera causa de hospitalización y de egreso hospitalario en cualquier unidad de neurología del país; y es una enfermedad de alto impacto, que afecta a hombres y mujeres de cualquier edad, aumentando la incidencia después de los 60 años
Es así que el Hospital Clínico de Magallanes gestionó una importante charla sobre esta materia, dirigida especialmente hacia funcionarios de la red, docentes y personas que han sufrido un ACV.
Por su parte, el neurólogo de este recinto asistencial, Javier Gaete, explicó que los síntomas se manifiestan de manera brusca, siendo los más comunes, la pérdida de fuerza, de la sensibilidad, alteración del lenguaje, del habla, la lengua traposa, violenta pérdida de la visión (uno o ambos ojos), y en algunos pacientes dolor de cabeza violento y máximo desde el inicio.
Asimismo, el profesional dijo que “en el caso de los infartos cerebrales está medido que por cada minuto que pasa de una arteria que está tapada, y no se abre, se pueden perder hasta dos millones de neuronas por minuto. El tiempo es fundamental y en el Hospital Clínico disponemos de hace dos años de un sistema de atención para quienes sean candidatos a un procedimiento que se llama trombolisis endovenosa, y que busca, en el caso de los infartos, abrir la arteria que está tapada por el coágulo, que lamentablemente se puede administrar dentro de las 4 horas y medias, por eso la consulta debe ser rápida”.
Magallanes
En Magallanes se habla que 200 pacientes sufren algún ACV cada año y las consecuencias pueden ser muy dramáticas. Sobre esta realidad el neurólogo, Javier Gaete sostuvo que “son la primera causa de discapacidad y causa de muerte, y produce la pérdida de la funcionalidad. Habitualmente muchas personas entre 40 y 50 años, pueden estar plenamente activos y bruscamente se ven mermados en su capacidad de poder retomar sus actividades o incluso, viven situaciones complejas como quedar postrados o tener dependencia absoluta”, precisó.
Testimonios
En la exposición, estuvieron presentes algunos pacientes que entregaron su testimonio, sobre la experiencia de sufrir un ACV.
Fue el caso de Héctor Rabanal, quien a sus 41 años, el pasado 14 de junio vivió esta amarga situación “El día que me ocurrió esto, quise tomarme una ducha para relajarme y comencé a sentir que se dilataba y contraía mi cara, y pensé esto no es normal. De un minuto a otro perdí el habla, sentí que había perdido el brazo y buscaba sangre, y llegando al Hospital de Puerto Natales empecé a darme cuenta que estaba con una parálisis en todo el lado derecho del cuerpo”.
De igual manera, Mamerto Mensing, describió que “no me di cuenta. Ese día, el 18 de agosto de este año, me estaba levantando y la que se dio cuenta fue mi señora que es paramédico, ella llamó al SAMU y me ingresaron a la Urgencia. Me costó levantarme y desconocía el lado izquierdo de mi cuerpo, pero después de la trombolisis, dentro de las 24 horas recuperé la movilidad del lado izquierdo y la conciencia”.

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