Durante
horas de la mañana de ayer se notificó de una emergencia atendida por
Aguas Magallanes, debido a la rotura de una matriz de agua potable. Esta
situación provocó que Colegio Patagonia tuviera que despachar a su
alumnado hacia sus hogares, cancelando las clases por el resto del día,
mientras se realizan las reparaciones pertinentes a cargo de la empresa.
En tanto, el centro de salud realizó acciones similares con las
personas que iban a atenderse o buscar remedios.
Miguel
Gatica, jefe zonal de clientes de Aguas Magallanes, señaló que la
rotura “sucedió por una fatiga de material”. Además, Gatica explicó que
“mantención no se le hace a una red de
agua potable. Cuando empiezan a presentar algunas fallas, se van
reemplazando en base a un programa de desarrollo que tenemos y en base a
emergencias que se vayan presentando, como esta”.
La
emergencia habría afectado a 372 clientes de la empresa, quienes tienen
sus hogares dentro del sector donde tuvieron que realizar los
reemplazos de red. Durante este corte, hubo un punto de abastecimiento
alternativo para las familias, ubicado frente al Cesfam Mateo Bencur.
Esta iniciativa sería parte del protocolo que adopta la empresa para proveer de agua a vecinos afectados por este corte.
Una
vecina del sector habló con Pingüino Multimedia al momento de ir a
buscar su hijo al colegio y señaló que “la mayoría de los niños están
ahí esperando que lo vengan a buscar los papás, porque algunos no tienen
teléfonos para llamar. Ahí si los profesores estarán llamando a sus
apoderados, no lo sé. Hay bastantes niños ahí dentro, están en filita”.
Otras
vecinas, que atendían al Cesfam Mateo Betancur, también fueron
contactadas por el medio. Una de ellas mencionó que habría ido a buscar
remedios, pero no pudo ser atendida por esta situación. También una
vecina debía realizarse control por su diabetes, pero fue derivada a
atenderse a una casa de acogida.