Más de 5.000 personas afectadas por el paro y toma de la UMAG

Los efectos colaterales del paro y ocupación de todas las dependencias del campus central que protagonizan los alumnos de la Universidad de Magallanes (UMAG) comienzan a aparecer tras más de tres semanas de movilización.

La masiva votación de la Asamblea General de Estudiantes, que dio luz verde a la toma con 850 votos a favor, marcó el quiebre definitivo de las ya tensas relaciones entre ambas partes, que no han logrado dialogar ni consensuar un acuerdo que permita retomar las actividades académicas y volver a la normalidad.

Miles de afectados
Por ahora, lo cierto y concreto es que según cifras estimativas de la universidad, son más de 5 mil personas -entre alumnos, académicos y funcionarios- las que están sufriendo los efectos de la medida de fuerza adoptada por los estudiantes para exigir una solución a sus demandas.

Esa cifra incluye a los alumnos en paro, a los que están en la toma de los edificios, a los funcionarios que se ven impedidos de ingresar a sus oficinas, a los académicos y a todos aquellos que no compartiendo la medida, no pueden realizar sus actividades con normalidad.

Efectos colaterales
A estas alturas del paro y toma, algunos padres han manifestado a Diario El Pingüino su molestia por lo que sucede en la UMAG y señalan que están pagando por un servicio que no se está dando a sus hijos.
Asimismo, si a las miles de personas directamente afectadas se suman aquellas que sin ser parte de la universidad participan en actividades abiertas a la comunidad, el universo de afectados crece, porque las instalaciones deportivas son ocupadas semanalmente por los niños de las escuelas de rugby y básquetbol de la UMAG, quienes se verán impedidos -de continuar la toma- de realizar sus entrenamientos.

Posiciones encontradas
En tanto, los alumnos movilizados han manifestado en reiteradas oportunidades que sus gestiones para lograr un acercamiento han fracasado una y otra vez, porque la condición de las autoridades para reunirse con ellos es que depongan inmediatamente la toma, paso que por ahora no están dispuestos a dar.

Mantienen calendario
Ayer, el Consejo Académico de la Universidad de Magallanes se reunió para resolver qué medidas adoptarán con motivo de la toma estudiantil que involucra a la totalidad del campus central de la casa de estudios, con la única excepción del Instituto de la Patagonia, en cuyo predio está situada la Escuela de Arquitectura.

Al encuentro asistieron el rector Juan Oyarzo, los cuatro vicerrectores, los decanos y representantes académicos de las cinco facultades, quienes resolvieron “perseverar en la decisión de no recalendarizar las actividades académicas, lo que implica que se mantiene la fecha de cierre del semestre para el 9 de julio, tal cual lo consigna la resolución N°033/2017-VRAC del 15 de enero del año en curso, que oficializa el calendario académico 2017”.

La resolución adoptada por el Consejo Académico recibió el respaldo de la Junta Directiva, máxima instancia universitaria, integrada por el Dr. Gabriel González, Víctor Briano, Gonzalo Sáez, Hernán Pinochet, Baldovino Gómez, Julio Fernández, Pedro Jadrievic, Mabel Arratia y Luis Poblete, quienes “apoyan todas las decisiones y gestiones realizadas por los directivos en este proceso”.
La UMAG informó que sus unidades administrativas atenderán de 9 a 13 horas en calle 21 de Mayo 1690 esquina Bellavista, mientras dure la toma del campus central.

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