“Pasaba por momentos
complejos en donde me sentía angustiada y triste. Ahí fue clave la
excelente atención del psicólogo quien tenía toda la amabilidad,
disposición y un profesionalismo destacable” comenta Yohana Rivas, quien
pasó 14 días internada en una residencia sanitaria.
En
septiembre de 2020, se reforzó el personal profesional en residencias
sanitarias (nutricionistas, kinesiólogos, y atención psicológica).
Entre el 1 de octubre y el 5 de enero se ha realizado 1.180 acompañamientos psicológicos a usuarios de residencias sanitarias.
Se
trata de una modalidad de atención fruto de la pandemia. Este último
tipo de atención nació porque se veía la necesidad emergente de algunos
usuarios que tenían dificultades importantes en términos de salud
mental; estados ansiosos, episodios de descompensación o alteración
durante su estadio en estos lugares.
En
la medida en que esta estrategia fue avanzando y mejorando, se decidió
perfeccionar desde una lógica preventiva, que no solo ve a los usuarios
sino también a los funcionarios de las residencias sanitarias, ya que
muchos de ellos presentaban un desgaste emocional importante, producto
del trabajo en pandemia.
Al
respecto, Ana María Vargas, coordinadora de la Unidad de Soporte
Psicológico de las residencias sanitarias en Magallanes, señala que:
“Surge la iniciativa de ampliar la cobertura del equipo psicológico de
soporte clínico, y poder brindar atención integral para no solamente
salvaguardar la integridad física de los pacientes, sino que también ir
viendo cómo se encontraban en términos de salud mental”.
Es así que a la fecha hay cuatro profesionales de psicología, prestando servicios de acompañamiento remoto.
Al
día de hoy, todos los usuarios de residencias sanitarias en Magallanes
son contactados de manera preventiva al tercer día de aislamiento por un
profesional psicólogo quien monitorea el desarrollo del confinamiento y
sus consecuencias en la salud mental de las personas.