Superaron todas las expectativas, aún las del propio municipio. Hasta el sábado había unas 500 personas inscritas. Pero, todo eso cambió ayer, cuando miles de personas colmaron la Avenida Costanera. Nadie quería perderse el tradicional evento que, a estas alturas, se ha transformado en toda una tradición para los puntarenenses y para los visitantes que llegan en esta época a la región.
Efectivamente, fueron más de mil los valientes nadadores que a pesar del frío, la tímida llovizna y los casi 4° C. se internaron en las gélidas aguas del Estrecho de Magallanes, cumpliendo con el ritual de la Invernada 2014.
Hasta el propio alcalde de Punta Arenas, Emilio Boccazzi, se animó una vez más a cambiar su habitual traje y corbata por el traje de baño, encabezando la multitud.
“Llegó mucha más gente de lo que pensábamos. Superó todas nuestras expectativas. Nos pone muy contentos como municipalidad que haya venido tanta gente a disfrutar de este evento tradicional”, comentó José Luis Almonacid, jefe de eventos del municipio.
Los asistentes llegaron muy temprano a orillas del Estrecho, donde fueron recibidos por el equipo de la Municipalidad de Punta Arenas, gente de LAN y personal de la V División del Ejército, los que repartieron chocolate caliente e hicieron entrega de algunos elementos para hacer frente al frío presente a esa hora, que hasta el mediodía rondaba los 4° C.
Entre los intrépidos nadadores, se encontraban visitantes provenientes de los más distantes puntos del país y el mundo. Talca, Temuco y Arica fueron algunas de las ciudades representadas ayer.
Desde Colombia, Estados Unidos y Argentina, llegaron otros nadadores que no quisieron perderse el “chapuzón” en lo más austral de Chile.
Hilda Paillagual, de 86 años, fue el símbolo de la tradición, al participar nuevamente y con la misma valentía.