Con un sol radiante, la Iglesia Católica de Punta Arenas
realizó la tradicional procesión de Jesús Nazareno.
La ceremonia se inicio
pasadas las 14.30 horas de ayer, la comunidad religiosa emprendió su marcha
desde el santuario diocesano de Jesús Nazareno para comenzar el recorrido en
Avenida Circunvalación esquina Salvador Allende.
La festividad religiosa fue encabezada por el obispo
Bernardo Bastres, acompañado por el clero religioso de la diócesis de
Magallanes y de representantes de las diferentes comisiones que tuvieron a su
cargo la organización, además de los miles de fieles que acompañaron la
festividad.
Los acordeones de la banda tradicional de músicos chilotes
aportaron la música a la procesión, entregando un ambiente acorde con la
celebración.
La procesión del Nazareno es una tradición que llegó a la
región de la mano del fervor de la importante comunidad chilota radicada en
Magallanes, evento que se realiza el último domingo de agosto.
Durante la celebración religiosa, el obispo de Magallanes
dijo que “la procesión del Nazareno refleja lo mejor que tiene el pueblo de
Chiloé, es decir, es una procesión en que se manifiesta lo religioso junto con
lo cultural y por lo tanto, creo que la expresión que vivimos esta tarde es
tremendamente religiosa, donde la gente que ha llegado de Chiloé recuerda un
poco qué los trajo a Punta Arenas, qué es lo que han hecho, qué han construido.
Entonces, junto con dar gracias al Señor, también recuerdan sus propias
raíces”.
Asimismo, la máxima autoridad de la Iglesia Católica de
Magallanes, dijo que “le queremos pedir al Señor que nos regale el don del
discernimiento en este año electoral y es por eso que quisiéramos pedirle que
nos ilumine, para que podamos escoger a aquellos candidatos que van a pensar
bien en la región y en el país y por lo tanto, le queremos pedir de corazón que
en esta procesión, nos ayude realmente a tener este discernimiento para que
escojamos a las personas que realmente están más cerca del corazón de Dios y
puedan construir aquel país que todos soñamos”.
Feligreses
Durante la procesión se pudo apreciar una gran cantidad de
fieles de todas las edades, como Luis Quinchamani, quien señaló que “ésta es
una fiesta en la que participo desde hace varios años y nos une a todos
aquellos que llegamos a Punta Arenas desde la isla de Chiloé, es una fiesta muy
importante para nosotros”.
Por su parte, Rodrigo Muñoz Huenchur dijo que “esta es una
fiesta que siempre celebramos junto a toda la familia, nietos, hijos, sobrinos,
primos, todos y siempre le venimos a pedir a Dios que nos proteja como familia
y a aquellos que están en Chiloé. Es una fiesta importante para nosotros que
llegamos desde la isla y que somos católicos”.