En
su reciente periplo por Punta Arenas, el Gran Maestro de la Gran Logia
de Chile, Sebastián Jans, participó en dos conferencias abiertas a la
comunidad, en las cuales expuso el pensamiento de la Masonería respecto
de dos temas absolutamente relevantes para la región y el país: la
educación y la Antártica.
En
ese escenario, y antes de retornar a Santiago, el líder nacional
intervino junto a su par Juan Carlos Sánchez, Gran Canciller de la Gran
Logia de Argentina, en la conferencia “Antártica: sabiduría, fuerza y
belleza”.
En
la víspera, en entrevista con Diario El Pingüino, expuso que “como
masones chilenos tenemos la visión histórica que nuestro país ha
planteado desde un punto de vista reivindicativo, pero hoy día esto
debemos mirarlo de otra manera, dado los procesos que está viviendo la
civilización humana”.
Cambio climático
A
los masones les preocupa el cambio climático y su Gran Maestro apunta
que es un tema que no está arraigado en los ciudadanos comunes, sino que
en especialistas. “Los científicos aún no son capaces de transmitir
todas las consecuencias que va a traer y lo que debemos hacer hoy”, advirtió.
Agregó
que “solo los más ilustrados saben que la meta es no superar los dos
grados de aumento de temperatura. Además, cómo eso puede afectar de modo
determinante la condición de sobrevivencia civilizacional”.
Sebastián
Jans destacó que “existen consensos internacionales que hay que
sociabilizar más, ponerlos en conocimiento de la gente”.
– ¿Los
masones chilenos y argentinos son partidarios de que la Antártica sea
un continente para la humanidad y no para naciones específicas?
“Eso
es lo que hay que ir construyendo, porque la masonería argentina, al
igual que la nuestra, está conformada por gente con distintas miradas.
Creo -en general- que la sensatez conduce a pensar que tenemos que
proteger la Antártica como un bien de la humanidad. Es la oportunidad de
preservar espacios que son necesarios como riqueza de todos”.
José Benitez M.