Qué
duda cabe que la sociedad del conocimiento y la información ya está
presente y no incorporarse a ella supone hipotecar el desarrollo de la
nación. Eso al menos es lo que se pudo concluir ayer luego de las
interesantes ponencias de destacados expositores regionales y
nacionales, como el intendente de Magallanes, Jorge Flies; el
subsecretario de Telecomunicaciones, Rodrigo Ramírez; los rectores de la
Universidad de Magallanes (UMAG), Juan Oyarzo, y de la Universidad de
Chile (UChile), Ennio Vivaldi, y académicos invitados, quienes
participaron en Punta Arenas en la Jornada Tecnológica de Magallanes
2017: “Nuevas oportunidades de desarrollo abiertas por la red fotónica
de la Fibra Óptica Austral”.
Antecedentes
El
17 de octubre de este año, el Gobierno anunció el resultado de la
licitación del proyecto Fibra Óptica Austral, una iniciativa que dotará
de internet de alta velocidad a la región más austral del país, gracias a
una inversión pública de 85 millones de dólares, considerada histórica
para este tipo de proyectos.
La empresa Comunicación y Telefonía Rural (CTR), en asociación con la
firma china Huawei Marine, será la encargada de construir el troncal
submarino entre Magallanes y Puerto Montt, para instalar un cable
submarino de casi 3.000 kilómetros que entrará en operaciones el 2020, y
que permitirá unificar la transmisión simultánea de datos en todo
Chile.
Agobio del aislamiento
A
partir de eso, importantes personalidades nacionales y regionales están
pensando y ejecutando diversas iniciativas que surgen de las
potencialidades que aportará a Magallanes la Fibra Óptica Austral, que
más que nunca podría romper con la accidentada conectividad regional.
En
esa línea, el historiador magallánico Mateo Martinic Beros expuso una
detallada cronología de la historia de la región, desde la cual -dijo-
“el aislamiento geográfico es una marca de fábrica de Magallanes”,
cuestión que a pesar de los avances que ha habido no ha podido ser
solucionada del todo.
Sobre
esa base, Martinic recordó que en los orígenes de la región y en la
gesta de quienes la poblaron y se asentaron en estas tierras australes,
“todo era adverso; la lejanía, la condición climática, el agobio
profundo del aislamiento”.
De ahí que todo intento de conectividad que se hizo desde entonces tuvo como objetivo esencial unir a Magallanes con el resto del país y el mundo.
Desarrollo científico
Luego,
el intendente Jorge Flies enfatizó que Magallanes debe ser un foco
mundial de ciencia, tecnología y como potencia alimentaria. Objetivos de
desarrollo imposibles de realizar sin una conexión adecuada.
“Como
bien dijo don Mateo (Martinic), hemos esperado 150 años por esto”,
recordando que hace siglo y medio ya se había pensado en un cable submarino, que por diversas razones nunca se ejecutó.
Flies,
quien en tres meses más dejará su cargo, señaló a los presentes que la
fibra óptica es sólo el inicio y que es responsabilidad de ellos “seguir
bregando por el cable transpacífico, que una a Chile con Nueva
Zelandia, Australia y China. Es decir, unir este camino (Fibra Óptica
Austral) a la gran avenida del Asia-Pacífico”.
La máxima autoridad de Magallanes
concluyó que actualmente “la región tiene un poco más del 60 por ciento
de su territorio en conservación y ojalá ese porcentaje también se
replique en hacer ciencia”.
En poco tiempo
En
tanto, el subsecretario de Telecomunicaciones, Rodrigo Ramírez, destacó
la importancia superlativa que tiene para Chile la Fibra Óptica Austral
y los impensados caminos que se abren a partir de su implementación.
“En muy poco tiempo se está respondiendo a una demanda histórica de un
siglo y medio, como nos recordara don Mateo Martinic, cuando ya se
estaba pensando en un cable que conectara Punta Arenas con Puerto Montt”, recalcó.
Rol social
Asimismo,
el rector de la Universidad de Chile, doctor Ennio Vivaldi, quien
suscribió ayer un convenio amplio de colaboración con la UMAG, que
permita avanzar en las amplias perspectivas que se presentan con el
escenario de la fibra óptica, subrayó la importancia que tienen las
universidades estatales y su rol social, tanto que “el hospital
universitario forma especialistas para el sector público, pero también
para el privado”, concluyó.