Las cifras de matrimonios civiles cayeron casi a la mitad, en los últimos cinco años, de acuerdo con los últimos antecedentes entregados por la Dirección Regional del Registro Civil.
Según estas cifras, el número de matrimonios disminuyó desde 609 celebrados en 2010 a 520, el año pasado. Pero en lo que va del año, el número, sin embargo, apenas llega a 339.
En cambio, las uniones civiles han aumentado significativamente. El año pasado, se celebraron en la región, 33 uniones civiles, mientras que en lo que va del año, este tipo de contrato ya lleva registradas 54 ceremonias en Magallanes.
Oficinas
Por oficinas, la oficina de Cabo de Hornos cayó de 10 matrimonios en 2010, a 2 el año pasado y otros dos en lo que va de este año.
Porvenir pasó de 21 en 2010 a 11 el año pasado y 15, en lo que va de 2016.
Puerto Natales ofrece las mejores cifras. El número de matrimonios creció de 64 en 2010 a 70 el año pasado y 41 en lo que va del presente año.
En contraste, las cifras de Punta Arenas son las más preocupantes: 509 bodas en 2010; 437, el año pasado y tan sólo 280 en lo que va de este año.
En Cerro Sombrero, se pasó de 4 matrimonios en 2010 a ninguno el año pasado y tan sólo uno este año.
Antártica
Como dato curioso, el único matrimonio celebrado en los últimos años en la oficina del Registro Civil de la base Antártica, ocurrió en 2010. Desde entonces, no se han celebrado nuevas bodas, en aquellos inhóspitos parajes.
Causas
En general, los magallánicos atribuyen esta causa a una cierta pérdida de fe en la importancia del vínculo. “La gente joven está cada vez más alejada de la iglesia. Uno lo ve cuando va a misa y sólo ve pura gente mayor. ¿Qué le va a importar el matrimonio y esas cosas? Lo único que les importa es pasarlo bien”, dice Andrés González.
“Ahora, la vida es mucho más difícil y precaria y los jóvenes temen más al compromiso y andar ‘enyugaho’, como se decía en mis tiempos”, señala Fermín Olave.
“Con esto de las redes sociales, lo único que se fomenta es lo del momento y pasarlo bien. La gente cree que las relaciones son como comprar en el mall. Si no me sirve, lo cambio y punto y el matrimonio es, exactamente, todo lo contrario”, agrega Andrea Gutiérrez.