Personal y medios de una empresa contratista han cumplido una tarea de aseo y ornato que ha sido calificada como un aporte positivo al paisaje urbano en el Mirador del Cerro de La Cruz.
Aunque aún persisten lecturas, pinturas calificadas como “verdaderos mamarrachos”, en general el acceso por las escaleras al sector del Mirador mismo, por calle Monseñor Fagnano, aunque es de tierra, en su primera cuadra sobre Avenida España, puede ser calificado como satisfactorio, ya que no se aprecian hoyos mayores, aunque persisten las huellas de las piedras y adoquines que, hasta hace un tiempo, la cubrieron.
Las escalas de acceso se encuentran en buen estado y no presentan señales de haber sido utilizadas como servicios higiénicos públicos, lo cual también es positivo.
Sin embargo, cerca del Mirador mismo, persisten las huellas de pintores aficionados a expresarse dañando los bienes públicos y privados, mediante el uso de “sprays” de distintos colores y con cuyo contenido entregan sus “mensajes” a quienes visitan el lugar, en su mayoría turistas chilenos y extranjeros.
Sin embargo, la situación cambia en forma negativa en la calle Waldo Seguel, en dirección al cerro, pasada la Avenida España.
Las escaleras de acceso a la calle Señoret permanecen en un estado lamentable, muy diferente a lo que ocurre en calle José Menéndez, en el mismo tramo, en el que no sólo están pavimentadas ambas calzadas sino que las veredas están en óptimas condiciones para que los residentes del sector y los visitantes suban y bajen sin problemas ni dificultades.
Los vecinos de calle Waldo Seguel permanecen a la espera de la respuesta de las autoridades acerca de la reparación de esa calle, tan cercana al centro de la ciudad turística; no quieren que vuelvan a adoquinarla, a menos que vengan canteros expertos, como los que vinieron hace ya mucho tiempo, desde las islas mediterráneas de Croacia y que así puedan acceder los vehículos de emergencia, como ambulancias y de bomberos, si llegase a presentarse una situación que lo amerite.
También esperan que la reparación (ojalá pavimentación) permita que llegue hasta sus domicilios el camión recolector de basura, impedido de hacerlo por los hoyos, en el verano, y por la escarcha y la nieve, en invierno.
El Serviu inició un gran proyecto de recuperación, dijeron los vecinos, pero está trunco y las urgencias empiezan a transformarse en más que molestia, pese a los arreglos parciales que se han efectuado, especialmente por calle Monseñor Fagnano.