Un
niño de cuatro años resultó con una fractura grave, luego que la tarde
del 1 de noviembre sufriera un atropello a manos de un conductor que
guiaba su vehículo en estado de ebriedad.
Según
los antecedentes entregados por la madre, su hijo se encontraba jugando
junto a otros dos niños en la Población Loteo del Mar, sobre la vereda,
cuando sorpresivamente ingresó un vehículo al pasaje, subiéndose a la
solera, pasando a impactar al menor.
La
madre angustiada le pidió al propio chofer que la lleve al hospital con
su hijo, lo que fue aceptado por el causante del accidente, quien luego
de dejarlos en el recinto asistencial se fugó sin dar señales de su
paradero. Jacqueline Fajardo, madre del niño accidentado, recordó que
“mi hijo estaba afuera del portón con tres amiguitos más, estaban
jugando justo donde estaba la solera, Vino un auto gris, pasó rápido y
se subió al borde de la solera, y el que quedó ahí fue justo mi hijo. Yo
lo tomé y le empecé a pedir que me llevara, me trajo al hospital, mi
mamá entró al hospital a buscar a los Carabineros y cuando salieron ya
no estaba. Carabineros fueron a cuatro casas de direcciones que le
dieron y no lo encontraron, estaba escondido”.
Durante
la tarde de ayer, sorpresivamente mientras la madre estaba en el
hospital esperando el informe del médico de la UCI, llegó el
conductor, quien pidió disculpas. Pese a ello, la mujer manifestó que
continuará con las acciones legales para que se haga justicia.
“Yo
hice la denuncia ayer (miércoles), y me dijeron que lo tomaban por
darse a la fuga, que es lo más complicado, ahora el caso más grave es
que se fue. Cuando apareció ahora me pidió disculpas y que cualquier
cosa que necesitara que lo llamara. Yo voy a seguir con esto, porque le puede pasar a cualquier persona el que una persona ebria se le vaya”.
Las
próximas horas serán cruciales para saber sobre la recuperación del
pequeño, por lo que hoy nuevamente sería sometido a un escáner para ver
la evolución de la fractura de cráneo que sufrió.
“Ahora
salí recién de adentro, ahora recién pudo comer, le salieron bien los
exámenes y ahora dependemos del escáner. El tuvo una fractura craneal,
pero en el lado que le dio no era necesario operar, pero igual quedó la
fractura ahí”, concluyó la madre.
El
pequeño y su madre llegaron a ver a familiares para pasar la fiesta de
Halloween, provenientes desde Laguna Blanca, donde vive junto a su
familia.