La
ruta que lleva hasta la Reserva Forestal Magallanes, administrada y
cuidada por la Corporación Nacional Forestal (Conaf), ha dejado de ser
un sector limpio.
En
un tramo de terreno de 200 metros de la bifurcación del ahora
pavimentado camino al Cerro Mirador, sujetos no identificados han ido a
depositar toda clase de desperdicios.
En
este punto, parte de un acceso a una parcela del sector, arrojaron
neumáticos, restos de muebles y material de construcción desechado y de
electrodomésticos, entre otros desperdicios.
El
nuevo microbasural forma parte de lo que podría llamarse “ruta de la
contaminación”, en la cual también podrían incluirse otros puntos de la
ruta que lleva a la reserva forestal.
Ese
camino permite el desplazamiento de residentes en parcelas y viviendas
del sector y para alegría de los turistas, posee una vista privilegiada
de Punta Arenas, de las áreas cercanas al Cabo Froward y el Faro San
Isidro, en la parte occidental del Estrecho de Magallanes y de las islas
situadas al sur de la ciudad y que permiten avistar la belleza de las islas y canales que llevan a los canales australes.
Pero
la presencia de basura en las bermas del camino que lleva concurrido
pulmón verde de la capital regional, afea y contamina el entorno y, en
cierta medida, ahuyenta a los visitantes locales, nacionales y
extranjeros.
Pero
la naturaleza se encarga de corregir situaciones como la descrita, ya
que en la laguna del que fuera un centro recreativo laboral, es posible
apreciar una gran cantidad de canquenes comunes que, literalmente, en
familia, disfrutan del lugar, teniendo cerca sus nidos y alimentándose
de lo que la laguna les ofrece.
“Es
un hermoso espectáculo para quienes visitamos la región en vacaciones, y
para mí y nuestra familia, ha sido un maravilloso reencuentro con sus
paisajes, con su fauna, con sus bosques”, afirmó el turista viñamarino
Pedro Franco, animado por la presencia de una bandada de canquenes, a
poca distancia del camino y que retozaron en las aguas de la laguna, a
poca distancia de él.
Su
máquina fotográfica retornará a Viña llena de imágenes de Magallanes,
“de los guanacos del Parque Nacional Torres del Paine, por ejemplo, y de
tantas cosas hermosas de esta región austral”, agregó Franco, mientras
obturaba, una y otra vez, sin que las aves alzaran el vuelo.
Sin
embargo, esa alegría y esa admiración por el paisaje no la comparten
los individuos que amparados en la oscuridad y aprovechando el casi nulo
tránsito
de personas en hora de la noche, usan el sitio como vertedero
clandestino de desperdicios, lo afecta al medio ambiente y sorprende
negativamente a los visitantes.