La
creación de 100 nuevos empleos a febrero de 2019 sería el principal
impacto económico inmediato que generará la aprobación del uso de
tronaduras por parte de la autoridad ambiental.
Así
lo declaró ayer el gerente general de la compañía, Guillermo Hernández,
quien destacó sin embargo, como el principal logro la tranquilidad que
esta resolución genera para la continuidad de la empresa y las personas
que trabajan para ella. “El cierre era algo real y concreto que estaba
en el aire y ahora, con esta resolución, tenemos la certeza que nuestras
operaciones continuarán desarrollándose”, declaró.
-¿Cuándo se iniciarían las operaciones de tronadura?
“Debemos
tramitar los respectivos permisos ante el Servicio Nacional de Geología
y Minería, Sernageomin. Por lo tanto, no antes de 60 días, ni más allá
de 90 días, creo que diciembre es una fecha prudente”, indicó.
-Tras este permiso, ¿se vienen nuevas exploraciones en el resto de la región?
“No, en lo absoluto. Estamos totalmente abocados a desarrollar nuestras operaciones aquí en Isla Riesco”, expresó.
El
uso de tronaduras fue autorizado el lunes por el Servicio de Evaluación
Ambiental, (SEA) en virtud de resoluciones favorables a esta medida, en
2016 y 2017 y los informes positivos de los organismos técnicos con
competencia ambiental.
Parlamentarios
La
senadora Carolina Goic afirmó que la aprobación implica un
“irreversible daño al medio ambiente que revierte la decisión en contra
de Comisión Ambiental de Magallanes”, lo que se traduce en “perjuicio
para otras zonas del país, como Quintero y Puchuncaví”.
Para
el diputado, Gabriel Boric, “Mina Invierno realizó presiones públicas
inaceptables para que se aprobaran las tronaduras, usando a los
trabajadores a modo de chantaje y amenazando con cierre si no se
aprobaba. Con esta actitud, convirtieron una decisión que debía ser
estrictamente técnica del Servicio de Evaluación Ambiental en un
problema de carácter político-social para la región, considerando además
que el proyecto original no contemplaba el uso de tronaduras”.
La
diputada Sandra Amar, en cambio, declaró que “la decisión de aprobar
las tronaduras se sustenta en un tema absolutamente técnico. Y así da
cuenta el Gobierno que, a través de visitas a la Mina Invierno por parte
de distintas autoridades, como el subsecretario de Minería y la
Dirección Nacional de Sernageomin, ha certificado que la faena opera con altos estándares de seguridad y cuidado del medio ambiente”.
La parlamentaria dio fe de que “se hará una fiscalización constante para asegurar el correcto funcionamiento de este proyecto”.
Oceana
Liesbeth
van der Meer, directora Ejecutiva de Oceana Chile declaró: “es
contradictorio que por un lado el Estado de Chile declare que el país
dejará de usar el carbón como fuente energética y por otro que se
permitan las tronaduras en isla Riesco para extraer carbón”.
Alcaldesa
La
alcaldesa de Río Verde, Tatiana Vásquez, se mostró satisfecha. “El SEA
analizó con rigurosidad todos los antecedentes del caso y determinó que
el uso de tronaduras de bajo impacto no reviste riegos para el medio
ambiente, y tampoco tendrá efectos sobre la ganadería, ya que en el
pasado el carbón coexistió durante décadas con esta actividad”.
