Minibuses escolares: trabajaron tres días, transportaron al personal de salud y recién su rubro está tomando rumbo

Fue uno de los rubros
más golpeados e invisibilizados de la pandemia. En su inicio, solo
pudieron trabajar por tres días y luego, toda la región se fue a
cuarentena

Son
los “tíos” que cada mañana o tarde, buscan a los escolares para
transportarlos a sus colegios o a sus hogares. Aquellos que conocen muy
bien, cómo se porta cada uno y los que muchas veces, son cómplices de
sus travesuras.

En
su momento, nadie sabía qué hacer con ellos. En el momento álgido de la
pandemia, varias veces fueron a protestar en las afueras de la
Municipalidad de Punta Arenas y lograron conseguir una solución:
transportar al personal de salud.

Así
fue como este grupo se fue reactivando. Fueron los transportistas del
personal de salud que, puerta a puerta, fiscalizaban a alguna persona
que estuviera en cuarentena, o transportaba al personal que debía
realizar algún chequeo médico de algún paciente.

De
a poco, los minibuses amarillos han retomado su agenda, pero no con la
misma fuerza de antes, aunque como relatan algunos “algo es algo”.

Las voces de los transportistas

Fernando
Reyes lleva más de 15 años en el rubro y actualmente es el presidente
de la Asociación Gremial de Empresarios de Transporte Escolar Punta
Arenas y apenas es que su negocio se está reactivando.

Junto
a otros compañeros fue afectado fuertemente por la pandemia ya que solo
pudo trabajar durante tres días. Después, todo cambió.

Meses
después, el magallánico pudo reactivar su bus escolar con la ayuda que
le entregó el municipio y la Seremi de Salud en el traslado de personal
salubrista.

“En
su momento fue de gran ayuda ya que no teníamos más nada. El trabajo
finalizó en diciembre del año pasado y ahora retomamos nuestro traba
jo habitual”, describe el transportista escolar.

Recuerda
cada una de las experiencias que vivió con el personal de salud y
quizás, ahora los echa de menos ya que fueron sus compañeros de “rutas”
por un buen tiempo

Pero
todo ha comenzado a mejorar para Fernando: pudo reactivar su bus
escolar y volver a ver a los estudiantes como habitualmente lo hacía
mañana y tarde.

Sin
embargo, cuenta que “ahora no se ve mucho las ganancias por el alza de
los combustibles. Ha habido un importante baja. El alza del petróleo que
sigue subiendo y no sé hasta dónde va a llegar”.

Baja de escolares

René Mancilla lleva más de 18 años en el mismo rubro que su colega. Y su realidad no es la misma.

Recién
en mayo fue que René pudo reactivar su negocio ya que en el Colegio
Paul Harris “había que movilizar a niños de Barranco Amarillo y ahí fue
que comenzamos a funcionar nuevamente”.

René
también trasladó a los funcionarios de salud y recuerda que “más que
nada fue para subsistir porque la verdad es que era alrededor de dos o
tres veces al mes que trabajábamos con los profesionales”.

Para René no ha sido fácil y da cuenta de cómo ha cambiado la situación previo a la pandemia.

“Nosotros
ya teníamos que empezar a pensar en otra alternativa. Ahora, la
necesidad de buses no es la misma necesidad que existía antes de la
pandemia. Entonces, la verdad es que los colegios que nosotros
trabajamos hoy día no tenían una necesidad tan grande. Hay muchos padres
que hicieron el esfuerzo de comprar sus autos para ellos ir a de
jar a sus hijos”, precisa el transportista.

El ahorro la salvó

Mirna Mancilla lleva 18 años en el mismo rubro y se desempeña principalmente con el Colegio Luterano y el Liceo Nobelius.

Su
realidad también cambió a raíz de la pandemia y recuerda que “no fue un
proceso fácil, porque todos los transportistas y muchos rubros quedamos
de la misma manera. A mí, me tocó trabajar con los equipos del Cesfam.
Era un trabajo que hacíamos 4 veces al mes, tampoco el pago era algo muy
significativo (…) pero en su momento nos ayudó”, recuerda la tía Mirna.

Mirna
retomó su trabajo formal el año pasado y “pudimos volver como antes, un
poco más normal (…) pero no es la realidad de todos mis colegas porque
hay muchos que tuvieron que replantearse su situación. Algunos compraron
sus autos cero kilómetro y después no tenían cómo pagarlo”, relata.

Pero
a pesar de la merma y la baja de ganancias todos tienen algo en común y
es que aman transportar a los más pequeñitos a sus establecimientos
educacionales.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS