Frente a la preocupación por la diseminación
de variantes del coronavirus -como la variante Delta, presente en más
de 90 países y más transmisible según los expertos-, las autoridades
han buscado fortalecer la vigilancia genómica del virus para aumentar la
pesquisa y análisis tanto de variantes existentes como de las que
puedan surgir.
En este contexto, el Ministerio de Ciencia, Tecnología,
Conocimiento e Innovación articuló una red de universidades desde
Antofagasta a Punta Arenas, cuyo objetivo es aumentar la capacidad
nacional para secuenciar el Covid. Actualmente este trabajo es realizado
por el Instituto de Salud Pública (ISP), quienes procesan cerca de 200
muestras semanales, cifra que podría llegar a duplicarse con la
colaboración de estos laboratorios de distintas regiones del país.
“Podremos potenciar el seguimiento de variantes y aumentar el análisis que
ya suma (en total) cerca de 3.000 secuencias del SARS-CoV-2 (virus del
Covid) que se han compartido internacionalmente en Gisaid, una base de
datos de libre acceso”, explicó el ministro Andrés Couve.
El
primer grupo que iniciará dicho trabajo será liderado por la
Universidad del Desarrollo junto a la Universidad Andrés Bello y equipos
científicos de la Universidad Austral.
“Además
(hay) otro grupo liderado por la Universidad Católica junto con la
Universidad de Antofagasta y la Universidad de Magallanes, quienes
también activaron este trabajo que permite el análisis genómico en distintas regiones”, complementó Couve.
Inicialmente
todas las universidades deberán enviar al Instituto de Salud Pública
las secuencias de 10 muestras virales para su validación. Este proceso
otorgaría la certificación de buena calidad técnica, para así permitir
que cada una de las instituciones comience a mantener una secuenciación sostenida y sistemática.