Informe de la
Organización Internacional del Trabajo (OIT) destaca lento progreso femenino en
las esferas de mando.
El panorama regional de esta problemática viene a
confirmar las cifras recogidas a nivel mundial. Un porcentaje muy reducido de
mujeres ejerce puestos de influencia o de mando en las empresas con presencia
en Magallanes. Sin embargo, hay quienes han logrado alcanzar las altas esferas
empresariales, algunas más rápido que otras y con distintas experiencias que
compartir.
Andrea Téllez es ingeniera comercial de la
Universidad de Chile y en sus años de trabajo ha logrado acumular una
trayectoria abultada en cuanto a jefaturas se trata.
A los 28 logró su primer puesto de mando en la
empresa de seguros Cruz del Sur y de ahí en más se ha mantenido en las altas
esferas. Methanex, el Ministerio de Obras Públicas y Sernatur han sido parte de
los lugares donde ha desempeñado labores. Actualmente trabaja en LAN, donde hace seis meses fue nombrada gerenta regional.
La gerente comercial y de post venta de la empresa Transworld Supply, Manju Mahtani,
cuenta que también ha tenido una buena experiencia al momento de realizar su
camino hacia el alto mando en Chile.
Proveniente de Singapur, y luego de haber estado en
un puesto de gerencia en un banco establecido en dicho país, llegó a la empresa
instalada en Magallanes para partir desde abajo nuevamente.
Comenzó a trabajar como vendedora para aprender cómo
funcionaba el negocio, en el área electrónica, luego en muebles y finalmente
logró ascender al área automotriz, donde ya lleva nueve años. A pesar de que ha
sido un camino largo, Manju comenta que ha sido bien recibida en este rubro.
“He recibido un apoyo al 100% del grupo automotriz, de las marcas y de la
empresa. Incluso el ser mujer creo que me facilitó más mi llegada, es una
ventaja. Si necesito algo, siempre están todos listos para ayudar.
Sin embargo, la subgerente de Administración y
Finanzas de Gasco, Verónica Peragallo, sí se ha encontrado con dificultades que
atribuye al hecho de ser mujer. A pesar de que lleva seis años en su actual
cargo, comenta que en Magallanes la diferenciación entre hombres y mujeres sí
es algo que se puede sentir.
Peragallo postula que esta dificultad radica en que
“la cultura es distinta, estamos acostumbrados a que Magallanes es una cultura
más tradicional y conservadora, y lo que se ha usado es que normalmente los
hombres dirijan las empresas”.
Frente a que el proceso de ascenso sea lento para las
mujeres en relación a los hombres, Elena Blackwood, gerente de Abastecimiento y
Servicios de Enap Magallanes, comenta que también existe el factor
familia. “Muchas mujeres dejan de lado
su desarrollo profesional por temas familiares y eso nos va alejando del mundo
laboral, es como dejar de estar vigente. En esos períodos los hombres no
pierden terreno.
Blackwood trabaja en la ENAP hace 30 años y recién en
2004, llegó a su primer puesto ejecutivo. Pese a eso, considera que
actualmente, el rol femenino ha logrado instalarse en la empresa.