Así como en las celebraciones de fin de año, como en la pascua resurrección, el abastecernos de víveres es clave en días de feriados irrenunciables.
Los almacenes de barrio -atendido por sus propios dueños- abren sus puertas para potenciar sus ventas. Los negocios familiares se convierten en el salvavidas de muchos magallánicos, donde encontramos ese ingrediente mágico que le da un toque a la cena navideña o al almuerzo de Navidad.
Desde el negocio “El Almacén” cuentan que el flujo de gente fue muy bueno: “Creemos que para Año Nuevo también estaremos full. Este es un negocio familiar y de gente cercana a nosotros. Nuestros horarios serán desde las 9:00 hasta las 23:00 horas.
Paulina Gonzales, dueña del negocio “El esfuerzo” cuenta cuál es el principal producto que llevan los vecinos: “Llevamos alrededor de dos años funcionando, es un negocio familiar. Afortunadamente hoy (ayer) nos ha ido muy bien y lo que más llevan los vecinos es pan, tanto para el desayuno, almuerzo y once”, comentó.
Se espera que los negocios particulares vuelvan a abrir sus puertas en horario especial para el 1 de enero con excelentes opciones a lo largo y ancho de la capital de Magallanes.