Ubicada en el sector oriente de Punta Arenas, es contigua a la población “Carlos Ibañez”, con la cual parecen ser una sola, y “Loteo del Mar”, que está más hacia el cerro.
Posee una multicancha; sede vecinal; una capilla católica y la imponente construcción de la Iglesia Evangélica que fundara, hace ya muchos años, el fallecido pastor Emilio Raín y cuya tarea evangelizadora ha sido continuada por su familia.
Las distintas autoridades, a lo largo de varias décadas, se ocuparon de instalar, en todo el sector, redes de servicios vitales, como agua, luz, alcantarillado y gas, con el apoyo y el trabajo de las organizaciones de la comunidad.
Y ha sido así como los pobladores “le fuimos ganando al cerro” y hoy día, quienes van y vienen por calle Pedro Bórquez, Las Américas, Bahía Decepción, Primero de Mayo y otras arterias, pueden apreciar pavimentos y luminarias, aunque falten árboles y flores en ellas.
Sin embargo, ocurre que los irresponsables que nunca faltan se han encargado de afear el paisaje poblacional, con acciones que muchos vecinos rechazan y hacen público a través de estas páginas, pidiendo reserva de sus identidades por temor a represalias.
“Si salgo en con foto en el diario, me podrían ubicar, insultarme y hasta carnearme”, dijo una de las vecinas que señaló que “en camiones vienen a tirar basura en ese sitio eriazo que es la prolongación del Pasaje o calle Ñandú”.
Pero eso no es todo.
En la esquina de Primero de Mayo con Bahía Decepción, siete enormes neumáticos de camión están amontonados, a la espera, se estima, que sean llevados al vertedero y que sea lo más pronto posible.
Sin embargo, mientras eso no ocurra, seguirán obstaculizando el desplazamiento de personas por el lugar.
A menos de una cuadra, en un sitio eriazo, puede apreciarse un montón de chatarra, los restos de un vehículo quemado, latas y una decena de baterías en desuso, contaminantes mayores de por sí.
Urge, pues, afirmaron las vecinas, que se haga un trabajo de limpieza y de despeje del esos desperdicios de todo tipo que afean el sector y que los irresponsables que han ejecutado una tarea que molesta, contamina, ensucia y cuyos materiales sirven de focos infecciosos y guaridas de ratones de buen tamaño, no sigan lanzando por allí, materiales que, gratuitamente, les recibirán en el vertedero de basuras municipal de Punta Arenas, pasadito Leñadura, a mano derecha, en dirección al cerro cercano (por si no lo supieran).