El Hogar de Cristo anunció que por complicaciones económicas causadas por el Covid-19, 28 de los 278 programas sociales que funcionan a lo largo de Chile, dejarán de operar entre diciembre y enero de 2021, debido a los efectos económicos de la pandemia.
Esto implica disminuir en 938 cupos la atención de 14.076 personas en pobreza, que atiende mensualmente la fundación en todas las regiones del país.
Entre las sedes que cerrará, se encuentra la Residencia para Adultos Mayores Juan Pablo II de Punta Arenas. Según se informó, el recinto dejará de operar el 31 de enero de 2021, y se aseguró que mantener la operación resultaba imposible en las actuales circunstancias.
“En Punta Arenas, seguiremos presentes con un programa de atención domiciliaria para 40 adultos mayores, un programa de acogida con capacidad para atender a 30 personas en situación de calle y una hospedería en la misma ciudad para acoger otras 40 personas en la misma situación. En consecuencia, nuestra capacidad en Magallanes será de 110 cupos en 3 programas”, explica el jefe de operación social en la región del Hogar de Cristo, Álvaro Rondón.
“Cuando nos notificaron fue una sorpresa, obviamente nos habían llegado rumores por redes sociales y llamadas, pero oficialmente nos informaron el martes. Si bien es verdad que la situación económica es compleja, la problemática reside en que la decisión del cierre no se nos informó con anterioridad, de haberlo hecho, podríamos haber hecho gestiones para saber si era necesaria esa medida, pero dudo de que no haya habido alternativas de solución, creo que teníamos la capacidad para otorgar soluciones alternativas. Magallanes es una zona que destaca por su solidaridad, y cuando hay una situación compleja, especialmente cuando involucra a los más necesitados, la región otorga lo necesario para salir adelante, así lo hemos hecho muchas veces”, indicó el ahora expresidente del Consejo Regional del Hogar de Cristo, el abogado Francisco Cárdenas Mansilla, quien presentó su renuncia al conocer la determinación desde nivel central.
Críticas
Es claro que, con la presentación de su renuncia, Cárdenas no recibió de buena manera la decisión y criticó a los personeros a nivel central del Hogar de Cristo.
“No concuerdo para nada con el proceder del Hogar de Cristo, desde nivel central. Renuncié porque sentí que nos pasaron a llevar. Aquí se necesita mucho respeto, sobretodo con las personas afectadas, me refiero a los adultos mayores que estaban en la sede, la cual además tiene una tremenda historia, el Obispado se la otorgó al Hogar de Cristo cuando el Papa Juan Pablo II visitó Punta Arenas en abril de 1987. No puede ser que desde una perspectiva de puros números, se tomen decisiones de esta naturaleza, especialmente cuando creo yo, no se hizo todo lo que podría”, indicó Cárdenas.
El expresidente del Consejo Regional del Hogar de Cristo, dudó que sea fácil trasladar a las personas a los lugares respectivos.
“La pandemia está generando muchas complicaciones en diversas partes, y es por esto mismo que debíamos evitar el cierre, porque es posible que las otras instituciones donde se quieren trasladar a las personas, también estén muy complicadas”, agregó.
Con respecto de la edificación, Cárdenas indicó que ignora lo que se hará con la infraestructura, pero cree que un acto de justicia sería devolvérselo al Obispado, ya que fue otorgado al Hogar de Cristo para cumplir con su misión, la cual ahora no podrá hacer en el recinto de calle Balmaceda.