Durante el tiempo de pandemia, las iglesias tanto católicas como evangélicas han mantenido sus puertas cerradas a los fieles, pero se han volcado a la tecnología y han realizado sus reuniones y encuentro mediante las redes sociales.
Frente a lo anterior Pingüino Multimedia, conversó con el obispo evangélico de Magallanes, David Paillán, quien explicó lo que ha significado todo este proceso para la Iglesia Evangélica y como hoy ven el plebiscito del 25 de octubre en medio de la pandemia.
– ¿Cómo han funcionado desde marzo hasta estos días?
“Desde día 15 de marzo del presente año, en la Iglesia Evangélica decidimos voluntariamente colaborar con el estado de emergencia nacional debido al Covid 19, cerramos nuestras oficinas, templos y salones de reuniones. El día 16 de marzo nuestro llamado a nivel nacional fue para colaborar con la emergencia sanitaria nacional y mundial para no exponer a nuestros fieles a un contagio. Desde esa fecha en Chile las congregaciones evangélicas hemos apoyado y colaborado socialmente a nuestro país”.
– ¿Cómo ha sido la experiencia de transformar los encuentros presenciales en online? ¿Se llega a más personas?
“Esto de pasar de modo presencial a online ha sido todo un gran desafío para algunos mucho más que otros, pues no solo se trata de un cambio, sino un aprendizaje e inversión de recursos en algunos casos. Con respecto de llegar a más audiencia eso hoy todavía es un verdadero ministerio, podemos decir que sí, probablemente por los likes o por el número de visualizaciones, pero ese nunca es ni ha sido el objetivo de la predicación del evangelio, el verdadero objetivo es la transformación integral del ser humano, un cambio de consciencia espiritual para lograr un cambio social. A esto en nuestra filosofía cristiana lo llamamos “Salvación”. En un breve resumen, la salvación es el perdón por lo pasado, tranquilidad para el presente y seguridad para el futuro”.
– ¿Como Iglesia cómo ven esta pandemia que afecta al mundo?
“Podemos ver lo positivo y negativo. Mirando lo positivo creo que hoy existe un gran desafío para el mundo, es el momento para activar nuestra consciencia social, humana y solidaria. Es tiempo para aprender lecciones en todas las áreas de la vida, podemos desarrollar la empatía y simpatía con el prójimo, podemos activar nuestra fe. En lo negativo esta pandemia por cierto no solo afecta la salud, sino también la economía de nuestro país y el mundo, afecta emocionalmente, hemos tenido que sujetarnos a nuevos cánones de vida social, etc”.
– ¿Qué opinión le merece que se realice un proceso eleccionario importante para el país como lo es el plebiscito en medio de la pandemia?
“Nos parece una mala decisión en todos los aspectos: en lo sanitario, en lo económico y por último se entrega un mensaje de inconciencia social. Hoy más que nunca cuando vemos que en Asia y Europa ya existen rebrote del virus”.
– ¿Qué opina la Iglesia Evangélica respecto del proceso constituyente?
“Nosotros como Iglesia Evangélica, aclaro; no somos un bloque político, en primer lugar cada miembro es un ciudadano, que debe ser responsable y consciente con sus deberes cívicos, existe un gran porcentaje de la iglesia que no está de acuerdo con este proceso”.
– En caso de que gane el “Apruebo”, ¿qué cree que se debería mantener de la actual Constitución?
“La Constitución política de cada país es la carta de respaldo de todos los derechos y deberes humanos, es lo que regula y resguarda esa relación del estado con los ciudadanos, El artículo 19 de la actual Constitución, podría ser una recomendación muy personal”.
– Desde el 18 de octubre a la fecha Chile es otro país. ¿Qué considera que le ha hecho daño al país?
“Mi respuesta es personal, recogiendo las opiniones de muchos pastores y fieles de nuestras congregaciones: la violencia, la destrucción, la falta de criterio y cordura en destruir medios de transporte, supermercados, establecimientos educacionales, etc”.
– Hoy en nuestro país existen diversas demandas ciudadanas, ¿qué cree que hoy necesita el país?
“Existen necesidades básicas y elementales. Se han perdido 30 años, en trabajar para una mejor equidad social en las jubilaciones, la Educación, salud, vivienda. Creemos que en Chile el talón de Aquiles es la Equidad Social”.
– ¿Cómo han ayudado a sus fieles frente a la crisis social y económica que se vive?
“Lo primero es mantener viva la fe, la esperanza, el apoyo espiritual, emocional y social es nuestro mayor esfuerzo. La Iglesia Evangélica a nivel nacional tiene brazos de acción social, destaco el trabajo del Ejército de Salvación, ADRA (Asociación de la Iglesia Adventista), localmente las diferentes congregaciones hemos apoyado con cajas de alimentos mensualmente, aportes económicos, prepa-ración y entrega de almuerzos etc”.
– ¿Qué le ha parecido las ayudas que ha entregado el gobierno?
“Tal vez como una crítica constructiva, hemos observado que ha sido una reacción más que una proacción, en algunos casos muy burocrático y lento, entendiendo que esto es una emergencia”.
– ¿Qué mensaje le entregaría a la ciudadanía para enfrentar estos tiempos difíciles?
“Hoy es el momento para aprender lecciones de vida, de humanidad y espiritualidad. Hoy tiempo de activar tu fe en Dios, los cristianos entendemos y estamos conscientes que nuestra ayuda viene de Dios, viene del creador y sustentador de todo en el universo, Les invito a declarar su confianza en Dios como el Salmista: Mi ayuda proviene del Señor, creador del cielo y de la tierra. No permitirá que tu pie resbale; jamás duerme el que te cuida. Dios es quien te cuida, Dios es tu sombra protectora. De día el sol no te hará daño, ni la luna de noche. Dios te protegerá; de todo mal protegerá tu vida. Dios te cuidará en el hogar y en el camino, desde ahora y para siempre”.