El
próximo 31 de enero la Fundación Hogar de Cristo traspasará la
residencia Juan Pablo II, que atiende a 28 adultos mayores, a la
Fundación Fide XII.
La
determinación se logró una vez que el Hogar de Cristo anunció su cierre
y debido al llamado del obispo Bernardo Bastres de asegurar el hogar
para dichos adultos mayores.
El director de Fide XII, Reinaldo Leiva, compartió algunas impresiones respecto del desafío.
– ¿Cómo fue la decisión de emprender este desafío?
“Esto
se inició después de que el obispo de Punta Arenas, Bernardo Bastres,
hiciera un llamado para que nosotros tomáramos la posta de la
residencia. La idea era replicar un poco lo que te comentaba sobre el
colegio en Porvenir, intentando evitar el cierre de un trabajo
emblemático en la región. Así fue como comenzamos a conversar con el
equipo de Hogar de Cristo. Primero tomamos contacto con la directiva de
la fundación, para saber cómo nosotros podríamos asumir de forma
responsable y sostenible en el tiempo la administración de la residencia
Juan Pablo II”.
– ¿Es el primer acercamiento que tienen con el Hogar de Cristo en Magallanes?
“Por
supuesto que no, nosotros hemos tenido relación permanente,
principalmente en temas relacionados a personas en situación de calle,
pidiéndoles consejo sobre cómo trabajar de mejor manera con personas en
situación de pobreza. En relación al traspaso de la residencia, hemos
tenido una serie de reuniones, ya nos explicaron la dinámica del
trabajo”.
-¿Es la primera vez que trabajan con adultos mayores?
“Así
es, por lo que es un mundo nuevo para nosotros. Por eso, hemos llevado
nuestra estrategia por dos lados: conocer la realidad de los 28 adultos
mayores, aprendiendo a cabalidad la metodología de trabajo que
implementa Hogar de Cristo, los ítems presupuestarios, el personal, la
estrategia, todo. Y lo segundo: saber qué pasará con los trabajadores,
para eso hemos tenido reuniones con el sindicato, donde les hemos
manifestado
que nosotros vamos por parte. Ahora estamos abocados al trabajo con los
adultos mayores, luego vamos a ocuparnos de la continuidad laboral de
los trabajadores. En ese sentido, estamos abiertos a que puedan postular
nuevamente al trabajo que ya realizaban en la residencia”.
– ¿Podrán mantener la misma planta laboral?
“Yo
les he dicho abiertamente que no estamos tan convencidos de que podamos
cumplir con las expectativas que tienen ellos. Aún nos queda un gran
aprendizaje, que nos es menor, el tema de los costos, los presupuestos,
los modelos técnicos. En lo inmediato, el tema ahora es la apertura,
asegurar que los adultos mayores continuarán en su casa. Obviamente, en
nuestro discurso rescatamos el sentido humano, sabiendo que ellos tienen
la experiencia y la cercanía con los adultos mayores, pero aún estamos
empezando y en búsqueda de financiamiento. Nos tiramos a la piscina y
ahora tenemos que saber cómo avanzamos”.
– ¿En qué etapa del traspaso se encuentran ahora?
“Lo
primero que le comunicamos al equipo de Hogar de Cristo es que
necesitamos continuar con la misma infraestructura, así es que estamos
trabajando en la firma del comodato del edificio por un periodo de diez
años. Quizás en diez años yo no esté, pero no importa, uno trabaja para
dejar obras a posteriori”.