La espera se mantendrá para la empresa Nova Austral y sus trabajadores, toda vez que ayer se acordara postergar la que es calificada como la última reunión para definir el futuro de la compañía.
La suma de nuevos antecedentes en la propuesta presentada por la empresa en la mesa de los bonistas, llevó a decidir nueva fecha para el encuentro. Este quedó fijado para el próximo 17 de enero, lo que, de acuerdo con la información proveniente de Porvenir, donde el proceso de reorganización ha venido siendo visto a nivel del tribunal, no debería sufrir una nueva modificación.
De esta manera, el destino de la salmonera se mantiene en la incertidumbre y la postergación vuelve a alimentar la posibilidad de que los bonistas puedan aceptar la propuesta de la compañía en torno a tomar acciones que permitan la reorganización y se evite de esta manera la liquidación, vale decir, el cierre de la salmonera.
Lo que resta para la nueva fecha fijada, posiblemente -se señaló- sirva para que la compañía sume nuevos antecedentes a su propuesta y logre con ello convencer a los acreedores, quienes en diciembre pasado ya votaron en contra de lo ofrecido, exigiendo la liquidación para poder recuperar su inversión.
Sin embargo, ante tal negativa se acordó una última instancia de diálogo, que fue la fijada para ayer.
Este miércoles, con la propuesta nuevamente sobre la mesa, las partes estimaron pertinente darse unos días más, lo que abre expectativas en cuanto a que pudiera allanarse un acuerdo que permita la continuidad de las operaciones y la mantención de las fuentes laborales de cerca de mil trabajadores que se desempeñan en las diferentes áreas que mantiene la empresa en la provincia de Tierra del Fuego.
Tanto las autoridades nacionales como regionales, principalmente los consejeros fueguinos Andrés López y Rodolfo Cárdenas, siguen con gran atención los acontecimientos en torno al caso. Ambos han coincidido en las graves consecuencias que un posible cierre tendrá en el ámbito socioeconómico de la provincia fueguina y en la reacción que ello podría generar en los trabajadores y vecinos de Porvenir.
Durante la semana también se conoció la opinión del gobernador Jorge Flies, quien recordó los esfuerzos que el Gobierno Regional ha llevado adelante para evitar el cierre de las operaciones de la salmonera. Asimismo, la delegada provincial de Tierra del Fuego, Karim Fierro, enfatizó en que la situación actual de la salmonera es responsabilidad de la misma empresa debido a su toma de decisiones.