Carlos Estrada, gerente de la empresa de residuos domiciliarios del mismo nombre, afirmó ayer que el nuevo contrato para el retiro de basura, recién adjudicado, implicará un importante cambio cultural a largo plazo, para la comunidad de Punta Arenas.
De ser exitoso, destacó, implicará disfrutar de una ciudad mucho más limpia.
Según explicó, el municipio va a incorporar 500 lutocares, los cuales son contenedores de basura de mil 100 litros que son compatibles con los sistemas alzacontenedores, que equipan las camiones.
Esta inversión sobrepasa los 100 millones de pesos y van a ser dispuestos en distintos puntos de la ciudad, para evitar la sobreproducción de basura y, además, para resguardar la salud de los trabajadores, pues ellos no tendrán contacto directo con la basura.
Los equipamientos cuentan con tapas y ruedas para que puedan ser trasladados hasta el camión y desde ahí, alzados para vaciar su contenido en el interior del camión.
Se trata de un cambio muy importante, porque esto exige que las bolsas de basura no sean dejadas colgadas en una reja o cualquier otro lugar, sino que sólo en contenedores.
-¿Tiene confianza que esto se implementará con éxito?
“No. Eso va a depender del trabajo de difusión que hagamos nosotros como empresa y lo que la Municipalidad y el Servicio de Salud -que hasta ahora ha estado muy ausente en esto- tomen cartas en el asunto, por ejemplo, en la fiscalización de la disposición de aceite quemado de cocinas y restoranes, que es un grave problema que no se ha enfrentado y Salud no lo ha asumido. Todavía tenemos muchos restoranes que ocultan su aceite quemado en la basura. Si todos ponemos de nuestra parte, vamos a avanzar, pero es una tarea pendiente que hasta ahora no hemos conseguido.”
“Con todo, el proceso será paulatino”, explicó, ya que los 500 lutocares se instalaran en forma progresiva en un plazo de cinco años, a razón de 100 por año.